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Las elecciones del pasado 9 de marzo dejaron en evidencia la clara tendencia bipartidista que se dibuja en el ámbito estatal, donde se produjo un duelo entre los líderes del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y del PP, Mariano Rajoy, que acaparó casi el 84% de los votos españoles, y cuyo trofeo, la Presidencia del Gobierno de España, quedó finalmente en manos del candidato socialista.
En Galicia también se ratifica la tendencia bipartidista que ya hizo acto de presencia en anteriores comicios, favorecida por el denominado 'voto útil' y por el sistema de financiaciación de las formaciones políticas. De hecho, también en el ámbito autonómico PSdeG y PP han concentrado el 84% de los votos que los gallegos depositaron en las urnas el 9-M, aunque en este caso los populares superaron al PSdeG en número de votos y porcentaje escrutado.
No obstante, frente a lo ocurrido en otras comunidades como Cataluña, País Vasco, Aragón o Canarias, que han visto perder una porción significativa del pastel parlamentario a sus fuerzas nacionalistas y regionalistas, la situación en Galicia cambia ligeramente porque el BNG, contra los prognósticos de numerosas encuestas, resistió el envite bipartidista y mantuvo los dos escaños en el Congreso de los Diputados conseguidos en 2004, aumentando además en porcentaje de votos recibidos (del 11,37% al 12,07%).
A mayores, los resultados de los últimos comicios generales dejaron claro en la comunidad gallega que mientras el voto de izquierdas se ha reagrupado en torno al PSdeG perjudicando seriamente a Esquerda Unida (EU-IU), el conservador se ha diversificado y, además del PP, ha nutrido a Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y a otros partidos alternativos que se han multiplicado sin llegar a conseguir representación parlamentaria.
EU y el "tsunami" bipartidista
Esquerda Unida no se ha librado del "tsunami" bipartidista, como denominó su portavoz nacional, Gaspar Llamazares, a la concentración de votos registrada en torno a PSOE y BNG en estos comicios. Por lo menos esa fue la conclusión a la que llegaron los integrantes del Consello Político Nacional , que se reunió en Santiago de Compostela el pasado 15 de marzo.
"Un fracaso". Así calificó la portavoz gallega de EU, Yolanda Díaz, los resultados -24.544 votos y un 1,42% de los sufragios escrutados- que logró en Galicia la formación de izquierdas, que suponen unos 7.300 votos menos que en 2004.
En este sentido, la formación política denunció la existencia de un "sistema torticero" que "fomenta el bipartidismo" y anunció que emprenderá una campaña en toda Galicia para llevar a cabo una iniciativa legislativa popular (ILP) que permita reducir el porcentaje de votos mínimo para obtener un escaño. El objetivo es que esta barrera se sitúe "no 3%" y no en el 5%, como ocurre actualmente en la autonomía. Una campaña impulsada, según Díaz, "para que se nos oiga y no se nos oculte", que luego se trasladará al resto del Estado.
UPyD: Quinta fuerza en Galicia
Frente al palo recibido por EU, el nuevo partido de Rosa Díez se ha convertido en la gran sorpresa en el ámbito estatal -donde ha conseguido un escaño- y también en Galicia, donde ha pasado a ser la quinta fuerza política más apoyada por los ciudadanos, con cerca de 10.000 votos.
"Estamos satisfechos con los resultados", explicó el coordinador en Galicia de UPyD, Antonio Cascón, en declaraciones a AGN. Al igual que la portavoz de EU, Cascón considera "injusta" la ley electoral y aboga por modificarla para dar mayor capacidad de representación a las fuerzas políticas que se arriesgan a enfrentarse al bipartidismo.
"Es difícil entrar, pero merece la pena", reconoce Cascón y considera un síntoma de "esperanza" los más de 300.000 votos que su partido ha recibido en todo el conjunto estatal. "Los ciudadanos están hartos de la política de descalificaciones de los dos grandes partidos", asegura y añade que "saber que existen opciones alternativas, a parte de los nacionalistas" genera "confianza" en el sistema democrático. |