|  | | | | | La factoría Draka en Mos. | | | |
El comité de empresa de Draka Cables, la fábrica de Mos que cerrará sus puertas en diciembre por decisión de la dirección de la compañía, se reunió esta mañana con la alcaldesa de Mos, la socialista María Jesús Escudero, y con los portavoces de los grupos municipales de la oposición, el nacionalista José Manuel Martínez Ojea y la popular Nidia Arévalo. Los representantes de los 100 trabajadores de la planta de esta multinacional dedicada al cableado para automoción llegaron acompañados de miembros de los tres sindicatos, UGT, CCOO y CIG y salieron muy “esperanzados y contentos” con las palabras de apoyo recibidas de parte de toda la corporación municipal. Un 20 por ciento de los afectados por este cierre son precisamente de este municipio.
La alcaldesa de Mos expresó el “apoyo total” del ayuntamiento ante las reivindicaciones de los empleados de Draka, al tiempo que brindó la sede municipal como “zona neutral” en caso de que patronal y trabajadores comiencen una negociación. Según informó a Vm el presidente del comité de empresa, Alberto Míllara, al término de la reunión, María Jesús Escudero les explicó que desde que se hizo pública la decisión de la compañía holandesa de cerrar la fábrica “ha estado recabando toda la información necesaria”. Y es que parte de los terrenos donde se ubica la fábrica de cableados, concretamente 13.000 metros cuadrados, son de titularidad municipal, cedidas a Draka Cables en régimen de concesión. Por esta razón, “tenemos algo que decir en este asunto”, les aseveró la alcaldesa a los empleados de la factoría, a quienes dijo que al día de hoy, la empresa no tiene contraída ninguna deuda con las arcas municipales.
Escudero también les informó de que se había puesto en contacto con el bufete de abogados CuatroCasas, que representa a la dirección de la empresa, y que éstos le habían advertido de que no permitirán que se asiente en la factoría que ahora ellos dejan una firma que sea su competidora directa. Algo que les corroboró más tarde el portavoz del BNG en el concello mosense, José Manuel Martínez Ojea, quien también había hablado con los abogados de Draka.
“Esto es como el perro del hortelano”, se quejaba a Vm Alberto Míllara, “ellos dicen, ‘voy a cerrar y no voy a dejarte que te busques la vida como tú quieras’, dicen ‘podéis hacer camisas, si queréis, pero de cable, ni hablar’; pero nosotros somos especialistas en lo que hacemos, y queremos seguir haciéndolo, con esta o con otra empresa, da igual”.
“Nosotros somos trabajadores especializados en un sector, el de la automoción, que es muy exigente; por esta razón no queremos ni indemnizaciones ni recolocaciones de uno en uno; lo que queremos es trabajo, que venga otra empresa y nos dé carga de trabajo”, insistió Alberto Míllara.
Semana muy intensa
De momento, el primer contacto de los empleados con la dirección no será hasta el próximo 6 de mayo en la Delegación de Traballo de la Xunta. La patronal decidió aplazar la reunión, prevista para el próximo lunes, por “no entender los motivos de la huelga” que llevarán a cabo el martes 29 de abril. “¿Cómo no entienden los motivos de la huelga, cuando avisaron del cierre a la prensa y a los proveedores antes que a nosotros mismos?”, se preguntaba el presidente del comité de empresa.
Pese a este aplazamiento, la agenda de estos trabajadores estará muy apretada la semana próxima. En principio, volverán a reunirse con la oposición municipal mosense, por la mañana con Martínez Ojea, del BNG, y por la tarde con la portavoz popular en el concello, Nidia Arévalo. Y el martes protagonizarán el paro de 24 horas convocado y comunicado a la Xunta.
Pero no acabarán aquí sus pasos para recabar apoyo. Ya están pensando en acudir a la Xunta de Galicia y también al alcalde de Vigo, Abel Caballero, “porque Vigo también está muy vinculado a Draka Cables”. Buscarán ayuda “en donde haga falta”, dijo Alberto Míllara, porque “en esto, todos debemos ser una piña”. |