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Tras una larga reunión de cerca de tres horas, representantes sindicalistas de CC OO, UGT y CIG y la patronal del área de transportes y mercancías de la provincia de Pontevedra tendrán que seguir debatiendo los diferentes puntos del convenio colectivo. Aunque los trabajadores califiquen el encuentro de “positivo”, hasta el momento no se han conseguido avances importantes que supongan el punto y final de la huelga indefinida que el colectivo de los transportes tiene previsto comenzar el próximo día 5 de mayo. De hecho, los sindicatos aseguraron que “aún existen diferencias abismales” entre los empresarios y los manifestantes.
Como es habitual en este tipo de situaciones, el apartado más complicado es el referido a la “masa salarial”. La reivindicación de la patronal propone tan sólo un incremento lineal de 130 euros al año, mientras que los sindicatos solicitan más del doble de esta cifra, concretamente 300 euros. El único acercamiento entre las partes se ha producido en el apartado de pagos extras y, posteriormente, se bloqueó la negociación en las dietas. Los sindicatos piden 12 euros para comidas y 18 euros para pernoctar, mientras que la patronal quiere que se mantengan los 10 y 15 euros de la actualidad.
Ante la falta de acuerdo, tanto sindicatos como la patronal han convocado para este sábado varias asambleas. En el caso de los sindicatos, para explicar a los trabajadores los pequeños avances conseguidos y, en cuanto a la patronal, para elaborar una contra-oferta que entregar a los sindicatos el próximo martes. Una cantidad que consideran “ridícula”, según el secretario nacional de Transportes de CIG, Xosé Fernández Piñeiro.
Dados los pocos avances, tanto los sindicatos y como la patronal volverán a sentarse a negociar el miércoles, 30 de abril. El próximo sábado, además, están previstas varias asambleas para estudiar las contraofertas de la patronal.
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