|  | | | | | La factoría de Draka Cables en Mos. | | | |
La plantilla de la planta que posee en Mos Draka Cables, la multinacional holandesa que anunció este lunes el cierre irrevocable de la factoría, decidió ayer en asamblea ir a la huelga el próximo martes, 29 de abril. Es el primer paso de unas movilizaciones que pretenden expresar el “profundo enfado” de los cien trabajadores de la fábrica ante este “cerrojazo de la empresa”, según el presidente del comité y representante de la CIG, Alberto Míllara. La Xunta recibirá este mediodía la convocatoria de huelga de manos de los tres sindicatos convocantes, UGT, CCOO y CIG.
La fecha de la huelga no es casual. Se producirá un día después de la reunión que las centrales sindicales mantendrán con la dirección de la multinacional, una reunión que no puede ser antes del próximo lunes “porque tenemos que reunir toda la documentación económica antes de sentarnos con la patronal”, aseguró a Vm el presidente del comité de empresa. En dicho encuentro esperan conocer las causas del cierre, aunque Míllara está convencido que dichas causas se deben a la “deslocalización”. “Esto no es nuevo, viene desde hace cuatro años, cuando se cargaron la cúpula directiva y nos quitaron toda nuestra red comercial. Desde entonces hemos ido perdiendo carga de trabajo, a razón de un 10 por ciento cada año. Esta es la estrategia de dejarnos morir de inanición”, explicó Alberto Míllara, quien insistió que, durante este periodo, las fábricas que posee Draka en Malasia y China fueron subiendo en producción.
El desconcierto y el enfado que se ha apoderado de los trabajadores de Draka Cables en Mos se fundamenta, según Míllara, en que la multinacional “pretende cerrar una de las mejores plantas de su grupo, porque somos los que poseemos el mejor ratio de productividad, de competitividad, y el menor índice de rechazo por kilómetro de cable”, que es la forma en la que en el sector se miden los índices de calidad.
La multinacional Draka cuenta con 68 plantas en todo el mundo y emplea a 9.500 trabajadores. “Su filosofía es crear plantas pequeñas, las exprime y luego se va”, sentenció Míllara, quien avanzó que la dirección no sólo quiere potenciar sus factorías en la República Checa y Filipinas, sino que pretende montar nuevas en Ucrania e, incluso en el norte de África (Marruecos o Túnez).
Los trabajadores no se creen los “planes sociales” que la empresa va a ofrecerles como alternativa al cierre. “Estos planes son cortinas de humo, maneras de dividirnos y mantenernos entretenidos en algo que luego no se materializará”, indicó Míllara. “Hablan de recolocarnos en el sector del metal, pero eso es complicado, porque en ese sector necesitan personal especializado, soldadores, tuberos, etc. Nosotros lo que hacemos, sabemos hacerlo bien, pero hacemos cable, y las empresas del naval, como cualquier otra, no son oenegés”. A lo que se une la edad de muchos de estos 100 trabajadores, que con 40 o 50 años lo tendrán mucho más difícil para encontrar empleo en otro sitio.
Por otra parte, fuentes de la Consellería de Traballo informaron ayer de que la administración autonómica tuvo constancia de los planes de Draka a través de una comunicación telefónica el pasado lunes. Según las mismas fuentes el delegado de Traballo en la provincia de Pontevedra, Pedro Borrajo ha citado a los abogados del bufete Cuatrecasas, representantes legales de la multinacional en España a una reunión en Vigo para conocer las causas del cierre. |