|  | | | | | Alfredo Suárez Canal, conselleiro de Medio Rural. | | | |
La Consellería de Medio Rural confía en cerrar este próximo martes una propuesta de contrato homologado para regular las relaciones profesionales entre industrias lácteas y productores. La Administración agraria gallega prevé alcanzar un acuerdo durante la reunión de la Mesa do Leite, foro en el que espera consensuar una posición al respecto junto a las firmas transformadoras, cooperativas, productores y organizaciones sindicales. Así lo anunció hoy en Santiago el titular del departamento, Alfredo Suárez Canal, que pidió "altura de miras" a los agentes del sector para superar la actual coyuntura de caída en la cotización de la materia prima en origen y, así, lograr que el contrato homologado prospere.
"Estamos no escenario propicio", justificó, tras destacar que incluso el Gobierno central --a través del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino-- ha apostado por alcanzar un contrato homologado de las mismas características en el ámbito estatal, "na mesma dirección que aí atrás [xullo de 2007] impulsou o Goberno galego". La apuesta del Ejecutivo central revela, a su juicio, la idoneidad de la situación actual, dado que hace siete meses la Administración central "tampouco era moi receptiva [ao contrato homologado]".
El conselleiro realiza, por ello, "un chamamento á unidade" del sector lácteo gallego por considerar que el contrato homologado será "un mecanismo de traballo positivo para todos". Su departamento trasladará a industrias lácteas, cooperativas, productores y sindicatos agrarios un documento similar al presentado por primera vez hace casi un año, cuando se presentó la iniciativa, "que estará suxeito ás modificacións que poidan establecer as partes", aclaró.
Suárez Canal espera que los agentes implicados realicen "unha posición de principio sobre o documento que nós presentaremos como contrato homologado". Este mecanismo aportará, según expresó, "estabilidade e claridade" al sector lácteo mediante un seguimiento más transparente de la evolución de la campaña lechera. Se trata de que las industrias lácteas y los productores registren sus relaciones a través de un documento escrito que establece las condiciones de compraventa de leche.
Según reconoció, el modelo formulado por Medio Rural hace un año no despertó "o entusiasmo requerido" por parte de industrias lácteas, cooperativas, productores y sindicatos. Sin embargo, aguarda que se produzca "un salto cualitativo adiante" como el que se produjo en cuatro de las cinco denominaciones de origen vitivinícolas gallegas, en las que también se pactó un acuerdo tipo entre bodegas y productores para consensuar, entre otras cuestiones, el precio de la uva.
Pese a reconocer que su propuesta "non é o documento definitivo", reiteró su esperanza de que "non só os sindicatos, senón tamén as cooperativas e industrias lácteas saúden unha iniciativa destas características". De la que puntualizó, por otra parte, que viene siendo muy similar a la entregada en julio de 2007, salvo por las aportaciones incorporadas en las reuniones de trabajo mantenidas.
Modelo de acuerdo entre partes
"É un acordo entre empresas e produtores, son as partes as que teñen que acabar configurando o contrato homologado", advirtió el conselleiro, después de reiterar la función mediadora a la que queda relegada la Administración en cumplimiento de la legislación de la UE.
El modelo propuesto, entregado a los periodistas, fija la duración mínima del compromiso entre empresa láctea y ganadero en un año o campaña lechera, el uso del recibo homologado que se implantó en marzo de 2007, los días y lugares de entrega, así como los precios de la leche en cada uno de los doce meses del año, detallados uno a uno.
El importe que percibirán los ganaderos prevé estimarse en función de la evolución de los costes de producción y del mercado de productos lácteos, dos indicadores de cuyo seguimiento se encarga el Observatorio do Sector Lácteo creado en marzo de 2007. Al igual que ocurre en Francia, el precio podrá someterse a una revisión trimestral.
En todo caso, según destacó Suárez Canal, el objetivo es superar una situación actual en la que el ganadero desconoce cuánto va a percibir por la leche hasta una semana después de entregarla y, con mayor constancia, más de treinta días después, dado que los productores cobran a mes vencido.
A la definición de parámetros más objetivos que amparen esa relación profesional entre empresa láctea y ganadero, contribuirán el modelo de factura única y los indicadores del Observatorio del Sector Lácteo. Los dos instrumentos permitirán, a juicio del titular de Medio Rural, concebir "un sistema de configuración do prezo de abaixo arriba, do produtor á industria", de forma que se tengan en cuenta los incrementos de los costes de producción que padece el ganadero.
Ésta sería un modo de paliar una realidad marcada por las reglas de juego del mercado, que a su vez determina el consumo y cuyas consecuencias se traducen en oscilaciones del precio de la leche en origen, como señaló.
El documento de Medio Rural incorpora además las habituales primas que recompensan la calidad de la materia prima entregada, el volumen de cuota productiva de cada ganadero, así como las cuestiones referidas a los plazos de pago. |