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La Consellería de Vivenda prevé destinar este año más de 7 millones de euros en proporcionarle un 'lavado de cara' a las fachadas de las viviendas situadas en los entornos rurales y en conjuntos históricos, una inversión que también potenciará la labor de las empresas dedicadas a la rehabilitación en la comunidad y que al mismo tiempo trata de combatir el feísmo urbanístico imperante en parte del paisaje gallego.
Y es que una de las características del parque de viviendas en Galicia es, precisamente, su antigüedad. Según los datos del Instituto Galego de Estadística (IGE), la comunidad gallega cuenta con cerca de 260.000 viviendas que superan los 50 años desde su fecha de construcción. Y la mayoría de ellas se localizan en zonas rurales y en los centros históricos de las ciudades y villas de Galicia.
Por esta razón, el departamento que dirige la nacionalista Teresa Táboas anunció recientemente una flexibilización de los requisitos para acceder a las ayudas puestas en marcha por este departamento autonómico. En concreto, Vivenda adelantará el 50 por ciento de la subvención durante la ejecución de la obra, con el objetivo de que las familias con menos recursos puedan llevar a cabo los trabajos sin padecer dificultades financieras.
Asimismo, la consellería también elimina el requisito de que los solicitantes de las ayudas tengan haber residido un mínimo de cinco años en el concello en el que se sitúa la vivienda. La supresión de este requisito tiene como objetivo "facilitar o asentamento ou retorno de poboación ao medio rural", ya que ahora no se exige un tiempo mínimo de residencia en el municipio, explica la titular de Vivenda e Solo.
El plazo para la solicitud de ayudas concluye el próximo 30 de septiembre, y la orden de subvenciones incluye también una novedad en cuanto al importe de las mismas. El departamento de Táboas optó por triplicar el importe de las mismas, al pasar de 8.000 a 24.000 euros por beneficiario, y mantiene la exigencia de que sean viviendas unifamiliares, con una antigüedad mínima de 15 años y que el proceso de rehabilitación utilice materiales adaptados a cada zona.
Así, las obras de rehabilitación incluidas en esta orden de ayudas permitirán dar un retoque a muchas viviendas 'a medio construir', puesto que el departamento autonómico subvencionará la carpintería exterior, cubiertas o los acabados en la fachada. La intención es, principalmente, evitar que muchas viviendas permanezcan con el ladrillo al aire.
En todo caso, la concesión de subvenciones estará directamente relacionada con el nivel de renta de cada familia, para lo cual se utiliza como baremo el Indicador Público de Rentas de Efectos Múltiples (Iprem). Así, las ayudas otorgadas por Vivenda se destinarán a los hogares con unos ingresos ponderados de hasta 3,5 veces el Iprem, es decir, 23.475 euros anuales.
Por provincias
A Coruña se mantiene como la provincia gallega con mayor número de viviendas que superan el medio siglo de existencia -más de 98.000, según los datos del instituto estadístico de la Xunta-, frente a los 70.000 hogares de la provincia de Pontevedra, los 56.500 de Lugo y los 37.000 de Ourense.
Con todo, Lugo es la provincia gallega con mayor proporción de viviendas antiguas, ya que el IGE eleva al 45,2 por ciento el porcentaje de inmuebles con más de 50 años de existencia. Esta cifra baja al 29,7 por ciento en Ourense, el 27 por ciento en A Coruña y el 24,5 por ciento en Pontevedra, la provincia de Galicia con menor número de inmuebles con más de medio siglo de vida.
Nueva política de rehabilitación
El impulso a este 'lavado de cara' en el medio rural y los cascos históricos se enmarca en la política de rehabilitación puesta en marcha por la Consellería de Vivenda, entre las que destaca el apoyo a las Áreas de Rehabilitación Integral (ARI) y las Áreas de Rehabilitación de Cascos Históricos (ARCH).
A través de esta línea de ayudas al propietario de hasta 11.000 euros, el departamento autonómico tiene comprometido hasta 2010 una inversión de 30,2 millones de euros, que permitirá cofinanciar la rehabilitación de 5.840 viviendas, que se unirán a las 3.518 ya sometidas a ese proceso de mejora.
Además, todas estas ayudas se unen a las actuaciones directas impulsadas por la propia Consellería de Vivenda, como la adquisición de inmuebles y su posterior rehabilitación en el barrio lucense de A Tinería o en la zona vieja de Vigo, con la adquisición de 52 y 38 edificios, respectivamente. Ambas actuaciones supusieron, en conjunto, una inversión de 50 millones de euros. |