La Xunta de Galicia aprobó hoy la modificación del Programa de Vivenda en Aluguer para elevar las ayudas tanto a los propietarios como a los inquilinos. Así, habrá subvenciones de hasta 12.000 euros, frente a los 6.000 actuales, a fondo perdido para los propietarios que alquilen su vivienda, y se elimina el requisito de que éstas llevan seis meses desocupadas. En cuanto a la cantidad máxima subvencionable para los inquilinos pasa de los actuales 450 euros, a una media de 500, que llegará a los 600 euros en el caso de las grandes ciudades. También se incrementa el umbral de renta para poder acceder a las ayudas al alquiler, de 2,5 veces el IPREM (16.768 euros al año), hasta 3 veces este índice (20.101 euros anuales).
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, explicó que "estamos elevando topes para incentivar máis se cabe este programa", con el objetivo de incrementar el alquiler de vivienda hasta alcanzar una media de 4.800 alquileres subvencionados al año, frente a los 3.500 que hay en este momento.
Manifestó que el programa "está tendo unha gran resposta" y "hai dotación económica" para "mellorar as condicións", con lo que también se "equipara" el programa autonómico con el estatal, ya que la renta de emancipación para los jóvenes puesta en marcha por el Gobierno central sitúa la cuantía subvencionable en los 600 euros.
Equilibrar oferta y demanda
La modificación, propuesta por la Consellería de Vivenda, supone nuevos incentivos para los propietarios para intentar reducir la diferencia entre la demanda y la oferta del Programa de Vivenda en Aluguer, que a día de hoy cuenta con más solicitudes que viviendas ofertadas.
Precisamente, para facilitar la incorporación de nuevas viviendas al programa, se elimina el requisito de que llevasen desocupadas por lo menos seis meses. A partir de ahora, será suficiente con que no estén ocupadas en el momento de la solicitud de su incorporación.
En cuanto a los inquilinos, también se amplía al máximo las posibles personas beneficiarias de las subvenciones, ya que los ingresos ponderados que pueden percibir los demandantes de estas ayudas va del 0,7 por ciento del IPREM (4.695 euros al año) a 3,5 veces, lo que supone permitir una renta media anual de 3.353 euros más.
Las subvenciones concedidas por la Consellería de Vivenda a los inquilinos se mantienen hasta un máximo del 60 por ciento, en función de sus ingresos ponderados.
Por su parte, los propietarios seguirán teniendo garantizado el cobro del alquiler durante cinco años, tras firmar el primer contrato, incluso si el inquilino deja la vivienda. Aparte de la subvención de hasta 12.000 euros, continuarán siendo beneficiarios, como hasta el momento, de un seguro multirriesgo del hogar, y recibirán asistencia y defensa jurídica gratuita.
Desde 2006
Desde su entrada en vigor, en febrero de 2006, el Programa de Vivenda financió el alquiler de 3.400 personas y unidades convivenciales. El objetivo con el trabaja la consellería es llegar a un mínimo de 4.500 al año, dinamizando el mercado de alquileres y movilizando las viviendas vacías con garantías para los propietarios.
Además, se trata de poner las viviendas a disposición de las rentas más bajas y con más dificultades.
En los presupuestos de 2008 la Consellería de Vivenda destina una partida de 9 millones de euros a este programa.
La consellería se encarga de adjudicar las viviendas adecuando al máximo sus características, en superficie y en precio, a las necesidades del inquilino. De esta manera, puede acceder a una vivienda a un precio muy inferior al del mercado, y no necesita negociar con el propietario para efectuar reparaciones o mejoras de servicios, ya que la vivienda se recibe con las condiciones de habitabilidad garantizadas.
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