| Persianas eléctricas, antena parabólica, hilo musical o aspirador
central todavía mantienen la consideración de productos de lujo cuando
se ponen a la venta viviendas de nueva construcción. Pero una parte
importante de los hogares gallegos carecen de otras comodidades que, a
la larga, suelen provocar más satisfacciones que una larga lista de
canales de televisión extranjeros.
Los datos del Instituto Galego de Estadística (IGE) ponen en
evidencia que un número significativo de familias en la comunidad
sufren a diario problemas. Y aunque algunos de estos inconvenientes se
pueden subsanar, la mayoría permanecerán durante toda la vida por culpa
de una mala planificación en el momento de la construcción.
De hecho, más de la cuarta parte de los hogares en Galicia afirman
padecer problemas de humedades, y siete de cada cien sufren goteras.
Pero en principio, una mejora en las calidad de los materiales y en las
cubiertas podría impedir que los cubos de fregona se conviertan en un
elemento más en las habitaciones y salas de estar.
Una situación diferente, y una de las que más preocupa a la
Consellería de Vivenda, es el de la falta de luz. En este aspecto, los
datos del IGE demuestran que se trata de un problema generalizado en
Galicia, hasta el punto de que cerca de 110.000 hogares en toda la
comunidad consideran que tienen "luz natural insuficiente", lo que
provoca un abuso cada vez mayor de la iluminación artificial.
Ante esto, las nuevas 'Normas do Hábitat Galego' aprobadas
recientemente por el departamento que dirige la nacionalista Teresa
Táboas recogen una serie de especificaciones centradas en este ámbito.
Su objetivo primordial no es otro que el de asegurar viviendas bien
iluminadas, así como un menor abuso de las habitaciones con salida al
patio interior.
Iluminación garantizada
Las Normas do Hábitat Galego supondrán una auténtica revolución en
la concepción de los inmuebles de nueva construcción en la comunidad,
puesto que esta normativa ya especifica que "toda vivenda será
exterior" y que todas las piezas que la componen, incluidos el salón de
estar, el comedor, la cocina y el dormitorio, deberán "ter iluminación
natural e relación directa co exterior".
Con todo, la Consellería de Vivenda abre las puertas a que una de
estas piezas "poida ter iluminación a través dun patio interior",
aunque de esta excepción queda excluido el salón de estar, al ser la
estancia de mayores dimensiones en cada hogar.
Además, esta normativa también limita la instalación de claraboyas
en los tejados de las viviendas. Su utilización está admitida, aunque
sí estará prohibido que la iluminación de salón de estar o habitaciones
provenga exclusivamente de este tipo de ventanas, ya que una claraboya
introduce una cantidad de luz que en algunos casos puede resultar
deficiente, e incluso puede provocar una sensación de agobio en el
inquilino, al ser incapaz de poder contemplar el exterior. |