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La Consellería de Vivenda e Solo ya ha puesto en marcha un proyecto pionero para catalogar de forma "exhaustiva" más de 4.300 núcleos rurales de entre 10 y 70 viviendas, lo que servirá para iniciar una "estratexia de recuperación" que incluya la rehabilitación de las viviendas y la "revitalización económica e social" de estas zonas.
La iniciativa se está llevando a cabo en colaboración con la Escuela de Arquitectura de la Universidad de A Coruña, y permitirá elaborar "unha base de datos fundamental para toda Galicia" sobre la salud de las entidades de población, explica a AGN la directora xeral de Fomento e Calidade de Vivenda, Encarna Otero.
El estado de las edificaciones, la existencia de servicios como agua, saneamiento o alumbrado, el uso del parque inmobiliario o la presencia de actividad industrial en la zona son algunos de los aspectos que se analizarán este trabajo. A partir de aquí, se elabora una ficha estadística de cada núcleo, lo que en la práctica supone "un traballo inxente e enorme", admite la directora xeral.
La primera parte del proyecto consistió en seleccionar los núcleos rurales que formarían parte del inventario, una selección tremendamente compleja ya que Galicia cuenta con más de 32.000 entidades de población, la mitad de todas las que se contabilizan en España.
"Optamos por facer un muestreo representativo do que temos", explica Encarna Otero, quien recuerda que la comunidad gallega carece de bases de datos o inventarios de sus núcleos de población. Esta información sólo existe en los principales entornos urbanos, "e non en todos", reconoce la responsable de la Consellería de Vivenda.
En la práctica, el muestreo supuso elegir un total de 4.366 núcleos rurales, todos ellos con varias características comunes: ninguno supera las cien edificaciones --porque entonces pasarían a ser hábitats urbanos--, la distancia entre viviendas no sobrepasa los 100 metros y todos tienen un mínimo de 10 edificaciones.
Además, el departamento que dirige la nacionalista Teresa Táboas quiso priorizar el estudio en aquellas zonas con alta densidad de núcleos rurales y, al mismo tiempo, que abarcase las cuatro provincias. Por eso se eligieron las comarcas de Noia, Eume y Bergantiños (A Coruña); Terra de Lemos, Quiroga, A Mariña Central y A Mariña Oriental (Lugo); A Baixa Limia y A Limia (Ourense); y Tabeirós-Terra de Montes, Deza y O Condado, en Pontevedra.
UNA "FOTOGRAFÍA" CON MÚLTIPLES UTILIDADES
Mas allá de poder detectar aquellas aldeas con mayor riesgo de abandono o deterioro, este estudio -denominado 'Diagnóstico do hábitat rural de Galicia'- también permitirá tener "unha fotografía de todo o que hai" en el entorno rural de la comunidad, señala Encarna Otero.
Y posteriormente, esa 'fotografía' se convertirá en una base de datos que estará a disposición no sólo de la Consellería de Vivenda, sino también de otros departamento autonómicos con interés en la materia -como el de Política Territorial, Medio Rural o Medio Ambiente, entre otros-, así como de los propios gobiernos municipales.
TRABAJO DE CAMPO
La primera parte del trabajo, consistente en una evaluación estadística de los 32.000 núcleos y la posterior selección de aquellas entidades objeto de estudio, concluyó este mismo verano. Y ahora ya está en marcha la segunda fase del proyecto, es decir, la de visitar uno a uno todos las entidades que fueron seleccionadas.
Pare este trabajo, Vivenda e Solo 'reclutó' a un ejército de 40 estudiantes de Arquitectura que, desde el 1 de julio, se encarga de realizar las visitas a los núcleos seleccionados y tomar buena nota de su estado. Los estudiantes cuentan con un contrato laboral de tres meses --el tiempo que dura el trabajo de campo--, y su trabajo lo dirige un equipo de 8 profesores del centro universitario.
Durante este trimestre, estudiantes y profesores están elaborando una ficha de datos para cada uno de los 4.366 núcleos. En ella, se analizan aspectos como las tipologías edificatorias --si son edificaciones residenciales o no residenciales--, así como la caracterización de ese espacio concreto.
La iniciativa es la primera de estas características que se realiza en Galicia, y sigue en parte el modelo utilizado en otras comunidades, como Asturias. Sin embargo, el caso gallego tiene mayor relevancia, al ser un territorio "tan humanizado" y contar con un número de núcleos de población tan elevado. |