|  | | | | | Material que la PolicÃa Nacional incautó a a la banda. REMITIDA. | | | |
Agentes de Policía Nacional detuvieron en Madrid a ocho personas como presuntas autoras de múltiples estafas bancarias, falsificación de documentos, robos con fuerza y usurpación del estado civil. Utilizaban a toxicómanos para hacer efectivos, en sucursales bancarias de toda España, los cheques y pagarés falsificados. Entre las ciudades en las que actuaban se encuentran las gallegas de A Coruña, Vigo y Ourense, cuyas comisarías provinciales colaboraron en la operación desarrollada por el Grupo I de la Policía Judicial de Usera-Villaverde.
La operación, que continúa abierta, ha permitido esclarecer hasta el momento 29 hechos delictivos, aunque los investigadores estiman en 200 los fraudes cometidos entre los años 2007 y 2008. Los registros efectuados han permitido, además, desmantelar dos laboratorios de falsificación de documentos, ubicados los dos en Madrid.
En los registros fueron intervenidos 44 carnés de identidad falsificados, numerosos cheques adulterados y otros originales sustraídos, tampones preparados para simular las medidas de seguridad luminiscentes y otros de entidades bancarias, correspondencia postal sustraída, abundante material informático, útiles y productos químicos para realizar falsificaciones y 2.715 euros en efectivo.
Las investigaciones se iniciaron a raíz de la identificación de varios individuos toxicómanos en el Barrio de Orcasitas de Madrid. Los agentes sospecharon que estas personas actuaban como “pasadores” dentro de una organización delictiva especializada en estafas, y comprobó posteriormente que su función era el cobro de los cheques y pagarés falsos.
Operación en cuatro fases
El 'modus operandi' de la organización se estructuraba en cuatro fases. En la primera obtenían los medios de pago (cheques, pagarés o talones) sustrayéndolos de buzones y furgones de reparto, normalmente en zonas industriales. En la segunda fase, procedían a la falsificación de los mismos, integral o parcialmente (mediante la técnica del lavado, usando productos químicos para borrar las tintas y volver a escribir sobre ellos). También falsificaban los carnés de identidad para permitir los cobros.
En la tercera y cuarta fase, los "conductores" de la organización llevaban a los "pasadores" desde Madrid a las diferentes ciudades, donde realizaban el cobro fraudulento.
Junto a las tres comisarías gallegas (de Ourense, A Coruña y Vigo), en la operación colaboraron también la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, las comisarías provinciales de Badajoz, Burgos, Jaén, La Rioja Navarra, Valladolid, Cádiz, Almería, Granada y Valencia, varias comisarías locales y de la Guardia Civil de Palencia, Granada y Valladolid. |