|  | | | | | Teresa Lord, responsables del proyecto 'Merzouga' junto a niños de aquel rincón de Marruecos. OTTO/AGN | | | |
Si la diabetes es en Europa la cuarta causa de muerte, pese a los numerosos medios de los que se dispone para prevenirla y controlarla, los estragos de esta enfermedad en el continente africano son mucho mayores justamente por la falta de información y de medicamentos.
Es por ello por lo que la inciativa que desarrolla la enfermera compostelana María Teresa Lord en el poblado de Merzouga, en el sur de Marruecos, supone un rayo de esperanza para sus 400 habitantes. Y es que esta mujer aprovecha sus vacaciones y momentos libres para "bajar" al Sáhara, donde reparte medicamentos y educa a la población de esta aldea para que sepan cómo enfrentarse a esta patología producida por un exceso de azúcar en sangre. El cariño y el altruismo de Teresa, que preside desde hace más de 15 años la Asociación Compostelana de Diabéticos, le lleva a estar programando ya su próxima escapada para este mes, cuando aún se recupera de su último viaje a Merzuga a comienzos de este año.
La construcción de una guardería y la constitución de una organización ciudadana para plantarle cara a la enfermedad constituyen ahora la "prioridad" de esta gallega, que confiesa que cada vez le cuesta más "volver a Galicia" por el cariño que se respira en este poblado situado a 20 kilómetros de la frontera con Argelia. Teresa no se embarcó sola en esta empresa, sino que fue el empresario madrileño Julio de la Rocha quien la invitó a colaborar en el desarrollo de esta aldea, que descubrió durante un ralli por tierras africanas. La solidaridad les unió desde un principio, pues se conocieron limpiando el chapapote del Prestige en Muxía hasta donde se había desplazado de la Rocha que era jefe de Protección Civil del municipio madrileño de Collado Villalba.
Hospitalidad
Desde entonces, ya han cruzado varias veces la frontera en Ceuta con comida, material médico y fármacos donados por laboratorios españoles, que llevan camuflados entre las ropas para evitar su requisamiento. Aquí en Galicia, la solidaridad de los vecinos de los concellos coruñeses de Ames y de Teo, ha desembocado en la recogida de materiales como gafas, leche infantil o biberones para donárselos a los habitantes de esta zona azotada por la pobreza.
En Merzouga "todo es bien recibido", constata Lord, al tiempo que los ojos se le iluminan al recordar "el cariño desbordante" con el que son recibidos cuando arriban al poblado con su todoterreno "cargado hasta reventar". Incluso "nos ponen carne o café con leche", de los que ellos se privan por ser productos "de lujo", una actitud que choca con "el derroche" que impera en nuestra sociedad consumista. Además de este apoyo en forma de enseres materiales, el trabajo de estos dos aventureros ha cristalizado en la construcción de tres pozos de agua "para que no tengan que desplazarse con sus carretillas hasta tres kilómetros para encontrar agua potable".
En cuanto a la lucha contra la diabetes, además de suministrarles insulina y controlar los niveles de azúcar de los enfermos en éste y en los asentamientos de la redonda, el objetivo de inculcarles una educación para que ellos mismos sean capaces de controlar la enfermedad ha arrancado con la formación del auxiliar sanitario de Marzouga y con el reparto de libretos informativos en árabe. "Esperamos que la asociación comience a funcionar en breve, pues ya tienen los estatutos" para su constitución, confirma Teresa. Plenamente realizada en su proyecto, esta gallega prefiere librar su pequeña batalla contra la miseria al margen de las oenegés, en las que admite que no confiar demasiado. |