|  | | | | | Lupe Fontán, administradora, posa delante del Velatorio Móvil de la empresa 'Pombo Lourido' de Cuntis, Pontevedra. | | | |
El tanatorio móvil ha llegado a Galicia de la mano de una funeraria de Cuntis. El servicio no deja indiferente a nadie y ya han sido varios los que hicieron su último viaje en el remolque de un tráiler. "Vímolo hai anos nunha feira e non paramos ata facernos con un". Así recuerda Lupe Fontán cómo surgió la idea de comprar un tanatorio móvil, servicio que parece adaptarse como un guante a las necesidades de una comunidad tan dispersa como la gallega. En Castilla y León ya causa furor, hasta el punto de que el Gobierno lo subvenciona casi íntegramente. "A Xunta aínda non se anima a tanto", dice Lupe entre risas.
Y es que la empresa familiar que fundaron sus padres, Funeraria Pombo Lourido, tuvo que hacer un gran esfuerzo para hacerse con tan novedosa estructura, cuyo precio ascendió a 400.000 euros, a lo que hay que sumar los 20.000 que costó la cabeza tractora que la desplaza, para lo que tuvieron ayuda del Igape.
Y es que el velatorio móvil consiste en un remolque de tráiler de 14 metros de largo y 5 de ancho equipado con todas las comodidades de los locales tradicionales. Así, dispone de un túmulo para el difunto, una sala para la familia y otra más amplia con baños y máquina de bebidas.
¿Lo más llamativo? Su color, ya que por fuera ha sido pintado de blanco con una franja azul "en honor á bandeira". Vamos, que uno puede presumir de nacionalista hasta después de muerto.
Es ideal para los pueblos que no disponen de sala de velatorios. Además, brinda a la familia más intimidad que el tanatorio tradicional. "É como ter o difunto na casa, xa que están máis cómodos ó ter o local só para eles", afirma Lupe, que añade que en algún caso hubo quien incluso llevó cafés y pinchos para servir, cosa que "non se lles ocurriría facer no tanatorio por vergonza".
El servicio funciona desde hace unos meses y ya ha sido contratado en varias ocasiones, aunque la funeraria reconoce que "a xente aínda se ten que acostumar".
| El remolque está pintado de blanco con una franja azul, en honor a la bandera gallega. |
Y es que en una comunidad con una cultura de la muerte tan arraigada, no es de extrañar que allí donde se planta el velatorio móvil —que suele ubicarse en el mejor sitio, junto a la iglesia y el cementerio—, se genere un debate sobre el novedoso servicio. Eso sí, Lupe revela que es precisamente la gente mayor la que mejor suele acoger la iniciativa, "cando nós pensabamos que sería todo o contrario". Y es que los abuelos ven muy útil tener al difunto al lado de la iglesia, donde suelen esperarlo al resultarles dificultoso desplazarse al tanatorio.
Pues ya saben, el servicio sólo cuesta 430 euros y puede contratarse con independencia del seguro que se tenga suscrito.
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