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El portavoz parlamentario del BNG en materia de lengua, Bieito Lobeira, anunció hoy que su grupo ha registrado en la Cámara una iniciativa para su debate en pleno en la que exige al Gobierno gallego la adopción de medidas que "garantan" que la rotulación, la sinaléctica interior y exterior, así como la información a los consumidores se realice en gallego en los 43.000 establecimientos comerciales ubicados en Galicia.
En rueda de prensa, el diputado nacionalista se mostró partidario de que el ámbito público "actúe sobre o privado" en esta cuestión porque, a su juicio, es necesario defender "os dereitos lingüísticos" de los consumidores. "Toda a vida nos inculcaron que o galego é unha reliquia entrañable, pero non unha lingua útil", lamentó y subrayó que el BNG busca "dar a volta a esta tendencia perversa" de modo que "se convirta en normal o que, por desgracia, é anómalo".
Para el BNG el sector del comercio tiene un papel clave en el seno de una estrategia lingüística normalizadora dirigida al conjunto de la sociedad gallega, ya que aporta el 13% del Producto Interior Bruto (PIB) de la comunidad y genera 114.000 empleos directos. "Hai áreas comerciais que, paseniñamente, están galeguizando a información", reconoció Lobeira y alabó la influencia de una Dirección Xeral de Comercio "sensible co noso idioma" en este proceso.
No obstante, puntualizó que este comportamiento, lejos de ser compartido por todos los establecimientos comerciales de la comunidad, es todavía poco habitual. "Existe un divorcio entre a lingua empregada nas instancias económicas e á que se usa oralmente", denunció y criticó la existencia de "prexuizos" en algunos ámbitos donde el gallego sigue vinculándose a "unha menor capacidade adquisitiva".
Frente a ello, destacó que numerosos estudios sociológicos confirman que el uso del gallego es un síntoma "de calidade". "Non empobrece, enriquece", apostilló y reiteró la necesidad de garantizar los "dereitos" de los clientes evitando "a discriminación lingüística" que sufren hoy algunos consumidores.
"Oferta positiva"
De hecho, el BNG reclamó al Ejecutivo autonómico la promoción del establecimiento de la "oferta positiva", es decir, que el consumidor sea atendido en gallego como "práctica comercial habitual" así como la puesta en marcha de campañas de galleguización dirigidas específicamente a las grandes superficies comerciales.
Bieito Lobeira abogó también por el desarrollo de acciones de información y asesoramiento para los comerciantes, asociaciones y entidades del sector. "Temos un idioma propio", recordó y apostó también por la inclusión del uso del gallego en el establecimiento como criterio o mérito de concesión en las convocatorias de ayudas que se articulen dentro del sector.
Posibles sanciones
Preguntado por la trascendencia que la futura Lei do Comercio Galego, en fase de anteproyecto, otorgará a la cuestión idiomática y al capítulo de posibles sanciones, Bieito Lobeira eludió posicionarse claramente e insistió en que la Administración debe garantizar "que o galego exista nos comercios".
Para el BNG que la rotulación de los establecimientos y la información proporcionada a los consumidores esté "en galego e castelán" es "o requisito mínimo". "A partir de ahí cada quen é libre, porque existe unha situación de cooficialidade", concluyó.
Además, explicó que aunque la futura normativa autonómica vaya a contar con apartados específicos sobre el idioma, es "fundamental" que existan "mínimos" acordados previamente por todos los partidos con representación en la Cámara gallega que permitan, precisamente, "evitar demagoxias".
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