|  | | | | | Embalse del rÃo Miño. | | | | Los embalses gallegos que abastecen de agua a los núcleos de
población se encuentran en la actualidad en el 93,3% de su capacidad,
lo que indica que mientras algunos están al 100%, otros se encuentran
muy próximos a esta cifra. Esta situación deriva de las lluvias
registradas en las últimas semanas y, en general, en lo que va de año,
que han paliado, al menos de momento, cierto estrés generado por la
ausencia de precipitaciones durante meses, que obligaron a levantar la
alerta por sequía.
Ahora, con los datos que hay en la mano, la Consellería de Medio
Ambiente asegura que con la ocupación actual de los embalses, y en una
hipotética situación de total ausencia de lluvias, el agua acumulada
sería suficiente para abastecer a Galicia durante los próximos cuatro o
cinco meses.
En todo caso, este escenario relativamente optimista, no resuelve el
problema de fondo. Y éste es que existe un comportamiento diferente en
materia de precipitaciones (es posible que llueva lo mismo pero se
distribuye de diferente forma durante el año), al tiempo que los
embalses gallegos están diseñados para que pudieran llenarse tres veces
al año, algo que con los cambios -posiblemente asociados al cambio
climático- en la tendencia de las lluvias, parece difícil que se logre
el objetivo de cubrir la demanda de agua, sobre todo en los grandes
núcleos de población.
Existe, pues, una realidad: se rompe el régimen histórico de
lluvias, éstas se concentran en determinadas épocas del año y todo
apunta a que los embalses gallegos no están adaptados a esta situación.
Por ello, se han emprendido una serie de medidas de actuación
urgentes por parte de Augas de Galicia, con las que se pretenden paliar
los problemas que, algunos núcleos de población se han topado con el
cambio de comportamiento en el clima.
En este punto, se han establecido diferencias entre grandes y
pequeños núcleos. Y así, en A Coruña se construirán dos grandes
depósitos de almacenamiento de agua de 15.000 metros cúbicos cada uno,
que permitirán optimizar el abastecimiento; y en Vigo se estudian dos
opciones, que parte de crear otro embalse por encima de Eiras
(propuesta del Concello) y de bombear agua del Miño hasta el embalse
(propuesta de Medio Ambiente), lo que obligará a realizar una
conducción de más de 20 kilómetros para trasladar el agua cuando sea
necesario.
Ambas ideas, en el caso de Vigo, están en estudio, si bien desde la
Consellería se apunta como más probable a la segunda opción, dado que
si el problema es que el embalse se vacía por la falta de lluvias, eso
mismo puede ocurrir si se crea otro y se da un panorama de ausencia de
lluvias. Por el momento, está prevista una reunión dentro de
aproximadamente un mes entre Xunta y Concello de Vigo, en la que se
prevé avanzar en este sentido.
Más allá del abastecimiento de grandes núcleos, existen también
proyectos en agrupaciones de municipios, como es el caso de Ourense,
donde se han planteado soluciones conjuntas mediante una red de
depósitos, como se hará en Coles-Amoeiro-A Peroxa-Vilamarín o
Cenlle-San Amaro-Punxín, que así esperan ver garantizados los problemas
de agua en su territorios. En la mayor parte de los casos, las obras de
emergencia consisten aumentar la capacidad de almacenaje con
captaciones, bombeo desde ríos y depósitos de almacenamiento.
Estas son, no obstante medidas urgentes que aspiran a resolver los
problemas de abastecimiento en determinadas localizaciones. Pero, ¿qué
pasos se pueden dar a largo plazo para atajar el problema de la sequía
tras periodos prolongados sin lluvias? En Medio Ambiente se habla ya de
establecer una especie de 'autopistas del agua', una gran
infraestructura que conectaría los embalses que se emplean para el
abastecimiento con aquellos que tienen como fin el aprovechamiento
hidroeléctrico. Así, en caso de escasez de agua, aquellos que se
encargan del suministro de agua a los hogares, podrán captar de los de
uso hidroeléctrico.
No se trata, en todo caso, de un hecho. Es una opción que
actualmente está en estudio, al igual que en otras comunidades como
Navarra, aunque en Galicia, de aplicarse, sería un proyecto de una gran
envergadura.
Comparativa
Echando mano de los datos actuales y los de hace un año, se detecta
que los embalses a estas alturas se encontraban en una situación
parecida a la actual, pues si ahora están (los de abastecimiento) al
93,3% un año antes se encontraban al 90%. También el pasado ejercicio,
en otoño hubo dificultades, con mínimos históricos, por la ausencia de
lluvias durante un otoño caracterizado por los anticiclones, que
arrojaron temperaturas más propias de otras épocas del año.
|