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Medio siglo de Citroën en Vigo

por Silvia Rueda - 02/05/2008
La planta de Citroën en Vigo cuenta con una de las tecnologías más avanzadas.

Citroën celebra este 2008 su medio siglo de vida en la ciudad olívica. Desde que abrió sus puertas en marzo de 1958, la factoría  ha conseguido el reconocimiento de Vigo a nivel internacional. Nació con el nombre de Citroën Hispania y con el ensamblado de la furgoneta AZU, versión derivada del 2CV, debajo del brazo. Desde entonces, alberga una extensa historia repleta de éxitos, mejoras y evolución tecnológica que la ha convertido en la marca que más vehículos vende a nivel mundial. Una visita por las instalaciones basta para comprobarlo.

Tan solo un mes después de dar salida al primer coche, los primeros 25 automóviles embarcaron rumbo a Casablanca (Marruecos), donde se destinaba una parte de la producción del Centro en sus orígenes. Unos antiguos almacenes de la Aduana, ubicados en la calle Montero Ríos, sirvieron de taller provisional durante los primeros meses. La plantilla inicial rondaba el centenar de trabajadores.

Llegada memorable

La implantación en Vigo de Citroën fue el resultado de diversas circunstancias confluyentes. En 1956, la empresa vivía un momento de expansión: era uno de los grandes constructores europeos de automóviles y contaba con una sólida imagen de marca. Sus ocho fábricas de París vieron desbordadas de trabajo, por lo que abrió nuevas plantas en otras regiones francesas. La expansión exterior era en aquellos años otra prioridad. Para Citroën, España ofrecía un mercado con gran potencial, en el que toda la producción de vehículo será vendida. Con una legislación autárquica, el mercado nacional estaba prácticamente cerrado a las importaciones, además de ofrecer numerosas barreras a la implantación de empresas extranjeras. Con todo, la localización era imprescindible para acceder al mercado, por lo que Citroën decidió instalar su primera planta en España.

Tuvo que salvar restricciones específicas del sector automoción, la participación extranjera no debía superar el 50% del capital social de la empresa y la implantación debía garantizar la provisión de materias primas y proveedores de componentes en su mayoría nacionales. Era preciso elegir el lugar donde instalarase y la única posibilidad de reducir los costes de transacción de la importación y exportación de vehículos y los consiguientes trámites administrativos consistía en colocarse en una de las tres Zonas Francas del país: Barcelona, Cádiz o Vigo. Barcelona se descartó por estar allí una planta de Seat, su competencia. Frente a Cádiz, Vigo ofrecía mejor localización por su fácil comunicación con la Bretaña francesa, de donde debía llegar una parte de sus componentes, elementos y utillajes de fabricación. Además, Vigo contaba con una buena situación económica y mano de obra concierta cualificación.

El 2 de julio de 1957 se constituyó la sociedad Citroën Hispania SA, con domicilio social en la ciudad y un capital inicial de 100 millones de pesetas. El proyecto de la nueva factoría requería una superficie considerable. La Zona Franca adquirió entonces más de un millar de 6 fincas para conseguir tan importante extensión en Balaídos, una cuestión compleja teniendo  en cuenta el predominio de muchas pequeñas parcelas en manos de distintos propietarios. Así arranca la actividad en Balaídos en medio de un mercado nacional en expansión.

El 10 de abril de 1958  se colocó la primera piedra de la planta de Balaídos, justo el día en el que finalizó el ensamblaje del primer vehículo Citroën fabricado en España, en las instalaciones provisionales del Puerto. El traslado a Balaídos, donde había concluido la construcción de la nave A y se ultimaba la nave B, se llevó a cabo en agosto del 59. El último día de mes se inició la producción en las nuevas instalaciones. Aquellos primeros años fueron de crecimiento sostenido y las instalaciones se fueron adaptando a las exigencias de la producción. La fábrica pasó de una superficie cubierta de 35.000 metros cuadrados en 1959 a casi 70.000 en 1965, tras construirse las naves C y D.

En 1966, siendo director de la factoría Juan María Pombo, la Zona Franca autorizó una nueva ampliación del recinto industrial: más de 200.000 metros cuadrados de suelo se sumaron a los 400.000 ya disponibles. El Centro se acercaba a su dimensión actual. El traslado a las nuevas instalaciones de Balaídos exigió la incorporación de efectivos. En 1960, la producción alcanzó los 3.600 vehículos y la plantilla superó los 500 trabajadores. Tres años después, la fabricación conjunta de los modelos AZU, 2 CV y H superó los 19.000 vehículos. Las ventas nacionales crecían de forma sostenida. Fue la demanda nacional la que más impulsó la actividad de la factoría en los primeros años de actividad. De hecho, las exportaciones pasaron en este periodo a ser anecdóticas, llegando incluso a desaparecer en el año 63.

Sí se mantenía la exportación de vehículos desmontados, piezas y utillajes, tanto a Francia como a Portugal y Latinoamérica. Hacia 1965, la factoría fabricaba uno de cada cinco vehículos vendidos en España en la categoría turismos y derivados, con una producción anual de 15 vehículos por empleado, cifra similar a las de otras empresas de la competencia.

Crisis económica y estancamiento

Pero no todos los tiempos fueron 'color de rosa'. En 1965 la demanda nacional de automóviles inició un periodo de desaceleración, al tiempo que nuevos fabricantes (Authiy Barreiros) entraban en el mercado. El sector advertía los primeros signos de la competencia. Por otra parte, el comprador español comenzaba a inclinarse hacia vehículos de gamas superiores también producidos en España. El Centro acusó el debilitamiento en la demanda de las furgonetas y de las berlinas 2CV, viendo crecer sus stocks. La solución pasaba por diversificar su producción hacia segmentos superiores.

En 1968 Citroën introdujo en el mercado el nuevo  y popular Dyane-6 y el Mehari, ambos producidos en la planta viguesa unos meses después. Sin embargo, el único segmento que crecía a ritmo sostenido en aquellos años era el de los vehículos de más de 8 CV, por lo que la planta no veía repuntar su producción. En la segunda mitad de los sesenta, puede decirse que el estancamiento de la producción y la crisis económica fueron las notas dominantes.

Es en los años 70 cuando el Centro crece en un entorno de crisis internacional. Esta década se caracterizó por el fuerte impacto que supuso en la economía la crisis del petróleo de 1973. Los países de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) cuadriplicaron el precio de los crudos, generalizándose una crisis económica mundial con consecuencias inmediatas para la industria del automóvil. Los gobiernos limitaron la velocidad máxima permitida por carretera y los fabricantes comenzaron a diseñar motores de menor consumo y carrocerías más aerodinámicas. En general, disminuyeron las plantillas de personal. Las compañías no lograron reaccionar a tiempo. En España el paro y la inflación se dispararon, lo que unido a fuertes tensiones sociales por el cambio de régimen político tras la muerte de Franco, desembocó en una fuerte conflictividad social. Mientras la industria automovilística sufría directamente las consecuencias de la crisis del petróleo, en 1971 la fábrica de Vigo, que abastecía al mercado de los modelos 2 CV, AK, Dynam, Dyane 6 y Mehari, comenzó a fabricar el GS, alcanzando una producción de 600 unidades al día.

En 1974, las oficinas técnicas se trasladaron al actual edificio Administrativo, al tiempo que se comenzaba la construcción de las nuevas naves destinadas a Pintura y Montaje, inauguradas un año después. Su puesta en marcha permitió aumentar la producción (110.000 vehículos en 1975), incrementar la plantilla (más de 6.000 trabajadores), automatizar algunas operaciones manuales, mejorar la calidad y reducir el precio de fabricación de los vehículos. Pese a la crisis generalizada, el Centro daba claras muestras de crecimiento.

PSA Citroën

En 1975 se produce un cambio sustancial en el accionariado de la sociedad. Peugeot adquiere el 90% del capital de Citroën, constituyendo el Grupo PSA, tercer constructor europeo en dimensión en aquella época. Dos años después, de las líneas del Centro salía el 504, primer Peugeot producido en Vigo. Como colofón a esta década se inauguró el Centro de Distribución de Vehículos en O Porriño, con capacidad para almacenar 4.400 vehículos, y se construyó la pista de ensayos. De la modernización en los 80 a la flexibilidad en los 90.

La década de los 80 fue decisiva para la modernización de la planta, pionera en España en la implantación de las nuevas técnicas de cataforesis para mejorar la resistencia a la corrosión de las carrocerías. Además, se construyó la primera línea de ensamblado totalmente robotizada y polivalente, y se creó la segunda línea de pintura de lacas. A principios de los 80 se inicia la producción de modelos exitosos, como los Citroën VISA, C15, BX, AX  o como el Peugeot 505. Lanzamiento de la C15, en 1984, supuso un gran impulso a la actividad productiva de la planta, que atravesaba entonces por algunas dificultades debido a la crisis energética, la caída de las ventas de automóviles en España y el impacto de la competencia japonesa.

Vigo fue Centro Piloto en la producción de un modelo que nació como derivado del VISA y que muy pronto registró un gran éxito de ventas. En su lanzamiento y posterior evolución, Vigo demostró siempre su buen hacer. El C15 contribuyó decisivamente al progreso del Centro y del tejido industrial de las empresas proveedoras, así como al posterior lanzamiento mundial de los Citroën Berlingo y Peugeot Partner. Fue un vehículo emblemático que se resistió a desaparecer, adaptándose a las evoluciones legislativas europeas en materia de emisiones. Tras 21 años de permanencia en las líneas, figura como el segundo modelo con mayor permanencia en Vigo, después del 2 CV, que se fabricó durante 25 años. En el 2001, fue el primer modelo producido en el Centro que alcanzó el millón de unidades producidas.

Los 90 se caracterizaron por el aumento de flexibilidad, tanto del útil industrial como de la plantilla del Centro. El Centro vivió la implantación de las nuevas técnicas de aprovisionamiento Justin Time y el lanzamiento industrial de nuevos modelos: Citroën ZX, Citroën Berlingo y Peugeot Partner, Citroën Xsara y, ya en 1999, el innovador monovolumen Citroën Xsara Picasso. La producción en 1996 de los Citroën Berlingo y Peugeot Partner revolucionó el mercado de los utilitarios ligeros al ser los primeros vehículos de este segmento con vocación única, no derivados de berlina, como venía siendo habitual. Ambos utilitarios fueron un referente de los vehículos comerciales que, a partir de entonces, comercializarían casi todos los constructores.

El final de la década trajo otro lanzamiento industrial. En 1999, Vigo produjo en exclusiva mundial el Citroën Xsara Picasso. Para hacer frente a sus numerosas innovaciones, el Centro asumió toda una revolución técnica y de proceso. Su lanzamiento y el éxito que registró en el mercado implicaron un nuevo impulso en la producción, que alcanzó las 350.000 unidades. Vigo era entonces la segunda planta del grupo PSA Peugeot Citroën en volumen de producción, además de un referente en competitividad, buen hacer y capacidad de adaptación. Vigo, duplica su producción La última década del milenio trajo consigo cambios importantes para el Grupo y para el Centro.

En 1997, Jean Martin Folz asumió la Presidencia de PSA Peugeot Citroën, definiendo una nueva estrategia en torno a tres objetivos, crecimiento, innovación y rentabilidad. Bajo el espíritu ‘Un Grupo, dos marcas’, se estableció una organización más funcional que aunaba todas las actividades no comerciales del Grupo manteniendo dos marcas independientes. La actividad industrial se articuló en torno a una nueva política de plataformas. En línea con esta nueva organización, en 1999 el Centro de Vigo, bajo la dirección de Javier Riera, inició una nueva andadura que asegurase los procesos, simplificase las estructuras y trabajase desde la transversalidad. La planta adquirió autonomía, lo que contribuyó a la implantación de un modelo basado en la cooperación con los proveedores del entorno.

En 1997 había nacido CEAGA, que agrupaba a la práctica totalidad de las empresas gallegas de componentes. En estos años, la actividad de la planta creció de forma muy importante, duplicando en poco tiempo su capacidad de producción: de 1.200 vehículos producidos diariamente en 1998 se pasó a 2.024 a finales de 2002, un ejercicio en el que la planta registró un récord de producción. Con 476.000 vehículos salidos de sus líneas y 45.600 colecciones, Vigo se posicionó como la planta con mayor producción del Grupo y la segunda de Europa. Tras este ejercicio, las cifras se estabilizaron hasta el lanzamiento, en 2007, del Citroën C4 Picasso y, en 2008,de los nuevos Citroën Berlingo y Peugeot Partner, volviendo a registrar record de producción.

La factoría prevé convertirse en 2015 en el fabricante de automóviles más competitivo de Europa. En marzo de 2007, Pierre Ianni se incorporó a la Dirección del Centro de Vigo con el objetivo de asegurar su posición como planta de referencia en Europa. La mejora de la calidad,la reducción de los costes y el incremento del nivel de competitividad son sus principales retos, en línea con las necesidades del Grupo. Desde su llegada, Ianni aceleró la aplicación del Sistema de Fabricación desplegando nuevas iniciativas y métodos de trabajo y el despliegue del Sistema de Producción PSA, que es una evolución del Sistema de Fabricación derivada de la agrupación de las actividades de concepción, desarrollo, logística y fabricación bajo una misma dirección, la Dirección Técnica Industrial(DTI).El Sistema de Producción PSA se sustenta en una auténtica filosofía que promueve la mejora continua a través de la solución de los problemas sobre el terreno.

En septiembre de 2007,el Centro registró la que figura hasta la fecha como su última cifra millonaria: un Citroën C4 Picasso 5 plazas hizo la cifra de 9 millones de vehículos producidos en Vigo. Con la producción de 547.000 vehículos y 6.000 colecciones CKD, (un 19% y un 28% más que en el año anterior, respectivamente) el Centro de Vigo cerró en 2007 el mejor año de su historia en volúmenes, alcanzando además el récord de producción en España, y ello en un contexto general difícil por la industria automovilística.

2008

El año en curso ha comenzado con ella el lanzamiento de los nuevos Citroën Berlingo y Peugeot Partner. La inversión realizada en el Centro para industrializar ambos modelos ha superado los 218 millones de euros, destinados a acometer importantes modificaciones en las instalaciones y los medios técnicos de la planta. El último lanzamiento ha situado a la planta en el mejor nivel europeo en cuanto a calidad de sus vehículos. Vigo también cumplió los objetivos asignados al proyecto en plazo y coste. Mediante la aplicación del Sistema de Producción PSA, basado en los métodos de trabajo Lean, que propugna la eliminación de todos aquellos procesos y operaciones que no aportan valor, el Centro de Vigo continúa avanzando en la mejora de su competitividad.

Visitas guiadas

Con motivo del cincuenta aniversario, la factoría viguesa iniciará en el mes de mayo un ciclo de visitas guiadas dirigidas tanto a grupos como a particulares que lo soliciten.

 

    
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