|  | | | | | Guillermo Zapata, el director del corto más visto en la red. JESSICA BARCALA/AGN | | | |
Nació en Madrid hace 28 años, se llama Guillermo Zapata y ya puede presumir en España de que su película es la más vista, con más de 76 millones de espectadores. Eso sí, no recurre a las grandes pantallas de cine, cada vez más decadentes, sino al Youtube, y al parecer la historia sólo necesita 10 minutos para dejar un buen regusto en el espectador.
Zapata viajó a Santiago para explicar en una conferencia celebrada el pasado viernes su proceso de producción y su promoción en internet a todos los interesados en la creación audiovisual y multimedia, invitado dentro del certamen 'Curtas na rede'.
Pregunta.-¿Cómo llegó a realizar 'Lo que tú querías oír'?
Respuesta.-Cuando estaba en la universidad un día se me ocurrió una idea para un corto, escribí el guión lo rodamos y se quedó ahí, como tantas cosas de la universidad. Un par de años después, cuando ya trabajaba como guionista, la idea me seguía gustando, aunque veía cosas del primer guión que ya no funcionaban, y como estaba trabajando en la tele veía que podía tener posibilidades de formar un equipo de gente profesional que me ayudara a realizar el corto. Lo hablé con un par de compañeras y vieron que era factible. Y así nos pusimos en marcha. Luego le pasé el guión a Fátima [Baeza], que es la protagonista, y le gustó mucho.
P.-¿Hubo mosqueo por parte de los compañeros de la facultad por realizar aquel corto con un nuevo equipo?
R.-No, en realidad el corto de la facultad fue hecho con amigos, era una cosa muy informal, no tenía visos de profesionalidad, y una parte de la gente con la que lo hice no se dedica al mundo audiovisual. Pero los que siguen en el mundo audiovisual desde la facultad, seguimos trabajando juntos, por ejemplo, el montaje del segundo corto, 'Y todo va bien', lo hizo una compañera de la facultad.
P.-El corto fue afrontado como un proyecto profesional, pero el presupuesto no podría ser muy alto...
R.-Sí, era bastante bajo. Era el dinero justo para el rodaje, y luego pedimos los equipos para hacer la posproducción gratis. Y por eso el corto salió adelante.
P.-¿No pidieron ayudas económicas?
R.-No hubo apoyos, porque no había una productora detrás, y yo no sabía muy bien cómo moverme en ese mundo. Me parecía más sencillo empezar con lo que tuviéramos y ver qué podía salir.
P.-¿De qué presupuesto estamos hablando, si se puede saber?
R.-Unos 10.000 euros.
P.-¿Recuperó la inversión?
R.-Pues la verdad es que no, pero no me planteé la distribución por Internet como un mecanismo de negocio porque los cortos en general no dan dinero. Era más una inversión para que el corto se viera, fuera conocido... Los mecanismos de financiación de los cortos son festivales y 'Lo que tú quieras oír' no fue a festivales porque lo centré todo en Internet. Ahora con 'Y todo va vien', que ya tiene productora, pues sí está yendo a festivales lo que facilita recuperar la inversión.
P.-Le lloverán las ofertas de trabajo, por lo menos...
R.-Bueno, como yo ya estaba trabajando en la tele, en realidad ya no me preocupaban mucho las ofertas de trabajo. Lo que sí pasó es que por un lado en mi trabajo vieron que además de hacer guión podía hacer algo de realización y entonces me encargaron un piloto muy cortito de una serie para Cuatro titulada 'Córtate', y luego pude entrar en contacto con una productora, Prosopopeya, que produjo mi segundo corto, 'Y todo va bien', gracias a que el primero había funcionado tan bien.
P.-'Lo que tú quieras oír' fue vista por 76 millones de internautas, ¿da vértigo?
R.-A partir de una determinada cifra de espectadores, ya no sabes valorarlo, una vez que pasé del millón no tenía más capacidad para alegrarme, y como no lo puedes controlar, porque no es como una película que tiene mucho éxito, que se convierte en un fenómeno que tiene que ver con la vida real de la gente, sino que pasa en Internet, pues no tengo presión de ningún tipo ni me conoce nadie. Es una manera de éxito bastante relajada, no ves mucho cambio en tu vida y eso también está bien.
P.-Demuestra el poder de la red frente a otros medios tradicionales de difusión audiovisual...
R.-Sí, la red me parece una realidad que no sólo funciona de una manera distinta y permite muchas posibilidades con respecto a otros medios, sino que también está como comiéndose a esos medios. La tele, el cine, la prensa y la radio ya están atravesadas por la red, cada vez más. Tengo la sensación de que al final no habrá una diferencia tan grande entre el periódico y la red o entre una pantalla de cine y la red.
P.-Por parte de la industria existe un miedo ante los nuevos medios...
R.-Es verdad que una parte de la industria funciona en esa dinámica de criminalizar Internet, pero cada vez más gente entiende que es un espacio muy importante e interesante para experimentar maneras de distribución de trabajos... Supongo que esa gente que está en contra de lo que sucede en la red y de la lógica que la mueve seguirá ahí, pero tendrá que vivir con la otra, que irá experimentando, equivocándose y abriendo caminos.
P.-Para este corto utilizó licencia Creative Commons, ¿cree que este tipo de licencias está lo suficientemente explotado en España?
R.-Me gustaría que lo estuviera más. Depende de los ámbitos, por ejemplo en la música está bastante extendida, en el audiovisual algo menos, pero lo que prima es que la gente cuelga sus cosas en Internet pero no con una licencia específica que permita la copia o las obras derivadas. Entonces hay un trabajo que hacer por parte de los que nos interesa este tipo de movimientos y de licencias no de formación, pero sí de dar a conecer sus utilidades, sus límites...
P.-Muchos realizadores utilizan los cortos como escuela hacia una carrera orientada al cine, ¿es su caso?
R.-De alguna manera es un divertimento, pero es una manera de divertirse bastante tensa, y por otro lado sirve de escuela porque estás haciendo experimentos; lo que pasa es que aunque los cortos sean baratos, hacerlos bien cuesta una cantidad de dinero. Esa dimensión experimental la vivía más haciendo cortos con amigos en el barrio, de pequeño, contando historias con las cámaras sin preocuparnos de qué íbamos a hace luego con ellas. Ahora lo vivo de una manera profesional porque me parece que el formato del corto es el equivalente al relato breve.
P.-¿Cuál cree que es el secreto del éxito del corto?
R.-Pues no lo sé. Supongo que varios factores: que se apoyó mucho desde el mundo del copyleft, que tenía una actriz medio conocida, que la historia gustará a la gente lo suficiente como para invitar a otros a verla y por último pero muy importante también es que la noticia de que el corto tenía muchas visitas generaba aún más visitas.
P.-¿Qué consejo le daría a los nuevos creadores?
R.-En la charla de 'Curtas na rede' decía que el punto de partida tenía que ser que uno cuente la historia que quiera como le dé la gana, pensando qué es lo mejor para esa historia, y no preocuparse demasiado de si tiene que ser larga o corta, si tiene que tener un final alegre o triste. Y luego lo más razonable es ponerse en el espacio en el que el público está, que es la red, y la red funciona con una lógica de copia, y permitir que la gente hable del corto, estar disponible si quieren comentarlo, dejar que la gente lo coloque en sus blogs...
P.-No hay que tener miedo a la crítica, vaya...
R.-En Internet es inevitable, es un espacio en el que todo el mundo puede hablar al mismo nivel. Hay voces que tienen más categoría pero todas las demás pueden coger fuerza y validez en cualquier momento. Uno tiene que acostumbrarse a que está en un espacio en el que va a recibir alabanzas y palos casi por igual, y ver qué se puede sacar de interés de ello.
P.-Esto de contar historias con imágenes, ¿es algo vocacional?
R.-No lo sé. En mi caso sí lo es, en el sentido de que al principio quería escribir cuentos, y cuando empecé a ver pelis, quería hacer pelis. No me veía capaz de hacer ninguna otra cosa. No es que creas que lo que haces lo haces bien, sino que no te ves capaz de nada más.
P.-¿Cómo se plantea su futuro?
R.-No me lo planteo, no tengo un superplan, sino que voy intentando ver cuál es el siguiente paso razonable, y normalmente se cruzan tres o cuatro cosas que hacen que se dé en otra dirección. Normalmente pasan cosas fuera del control de uno, así que lo mejor es no esperar nada. Hacer lo que a uno le va apeteciendo en cada momento, y hacerlo cada vez mejor.
P.-¿Cuál será el siguiente paso?
R.-Preparar un siguiente corto. Si todo va bien, lo dirigiré con otra persona.
P.-¿Se le ocurre alguna receta contra la tan citada "crisis del cine español"?
R.-Creo que recetas no hay, pero las formas de apoyar el cine por parte de las administraciones podían ser más variadas y originales. No estoy en contra de que se subvencionen las pelis, pero sí por ejemplo identificamos que el mayor problema de las películas tienen que ver por ejemplo con su difusión. Me parece más razonable que las ayudas fuesen más en la dirección de que sea fácil acceder al cine, lo que permitirá que la gente lo vea más. Y el cine que se ve tiene que tener una relación con los gustos y los intereses de la gente, y eso cae del lado de la gente que hace cine.
P.-¿Cree que hay nivel?
R.-Tengo la sensación de que con esto de la crisis se ha generado un mito que impide de alguna manera que las películas españolas sean simplemente normales. Estamos buscando todo el rato aquella peli que va a salvar el cine español, y eso es imposible. Me parece que hay una presión poco sana con respecto a las películas, sobre todo a una primera película. Hay que dar tiempo a que la gente pueda desarrollar sus carreras y hay que permitir que cuenten historias y encuentren su público. Y hay que tener en cuenta el camino recorrido. Creo que mucha de la crítica que se hace al cine español por un lado tiene componentes económicos y políticos muy claros y por otro, creo que viene de una tradición de mediados de los 90, cuando se empezaron a hacer pelis muy interesantes, que de alguna manera todavía se mantiene, y lo que se está esperando es como una especie de siguiente generación que acompañe a esa a la que ya se le presupone una calidad, no tanto para relevarla como para reforzarla.
P.-Por último, ¿qué es lo primero que se le ocurre si le digo 'Youtube' y 'Galicia'?
R.-Me has 'pillao'... no se me ocurre nada que una esos dos conceptos. |