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Ex trabajadores y mujeres 'refugiadas' de la Casa de Acogida a mujeres víctimas de la violencia de género de Vigo denuncian el trato que ofrecen los empleados a las féminas allí alojadas, "especialmente con las inmigrantes. He visto cómo una loncha de jamón de York en mal estado se lavaba y se le metía a un niño en un bocadillo mientras decían 'que para ser de donde es, con esto tiene bastante'". Con estas palabras resumía ayer a Vm el desprecio que el equipo de asistencia tiene hacia sus asistidas, mujeres que han tenido que dejar sus casas porque su pareja les pegaba. A estos desplantes, añadieron, se suman insultos y situaciones de tensión "hasta el punto de escuchar a alguna decir que prefería irse con su marido antes que sufrir lo que estaba sufriendo con el personal de la Casa". Las fuentes prefieren mantener el anonimato "por miedo a represalias". Y es que "quienes denunciaron ahora lo están pagando caro", manifestaron.
Pero no es la única situación irregular a la que las mujeres amenazadas tienen que hacer frente. La ex trabajadora con la que Vm pudo contactar confirmó que "a aquellas mujeres que pidan ayuda al CIM a través del teléfono 986 29 39 63 en horario de tarde, noche o fin de semana le cogerá personal de asistencia de la Casa" y no las personas destinadas a tal fin. "Tienen horario de funcionario y sólo trabajan el jueves por la tarde. Un hombre no espera a pegarle a las diez de la mañana cuando la oficina está abierta, sino que puede producirse a media noche. Se encuentran totalmente desprotegidas porque de madrugada sólo atienden aquellos casos de extrema urgencia como amenazas de suicicio", apuntó. Finalmente, señaló que aunque en principio no se aceptaban a aquellas personas con problemas de adicción, "tuve que atender a muchas que bebían, tenían SIDA o se drogaban. En una ocasión una compañera mía cogió a una pichándose".
La novedad
Son estos problemas lo que parecen llevar a que muchas mujeres decidan no acudir a la Casa de Acogida de Vigo y ponerse en contacto con otras agrupaciones y no los argumentos que expuso ayer la concejala de Igualdade, Iolanda Veloso, durante la presentación del proyecto que incluye el primer centro de emergencia y establecimiento de una red de acogimiento para mujeres maltratadas, continuó la ex trabajadora, "y el Ayuntamiento lo sabe pero quiere ocultarlo". Veloso aseguró que "desde que la casa de acogida entró en funcionamiento en el año 1991, se ha producido un cambio social que demanda una visión y unos servicios diferentes", motivo por el que "en los últimos años el número de féminas que acude ha caído considerablemente". Este sistema sustituirá a la actual casa de acogida, donde se instalará el centro de emergencias "en un plazo breve". Además, contará Igualdade contará con los tres pisos que la Consellería de Vivenda donó hace unos meses para este servicio.
Aunque antiguas usuarias de la Casa de Acogida consideran que no es un "una mala idea", manifiestan que "sería efectiva siempre y cuando fuera un complemento y no una sustitución. Siendo así, estamos en las mismas". Actualmente el piso tiene un gasto anual de 325.000 euros. Durante el 2005 dio servicio a 40 víctimas de violencia machista, mientras que en 2007 sólo acogió a 24. Una disminución que hace que "no sea rentable", valoró Veloso.
Requisitos
Para acudir a la casa de Acogida es preciso presentar una denuncia, mientras que para ingresar en el Centro de Emergencia no es un requisito necesario, sino que la mujer dispone de varios días para presentarla. Otra diferencia está en el tiempo de ingreso. Mientras que en la instalación actual puede vivir hasta un año, ahora el tiempo tendrá que ser más breve. Además, el nuevo centro prestará atención a mujeres con determinadas enfermedades o adicciones, algo que de forma abierta no hacía la casa de Acogida.
Recuperar "autonomía"
"Queremos que las mujeres tengan una opción para salir de esa situación, recuperando su autonomía, pero pensamos que el que una mujer esté ingresada un año en una Casa de Acogida no es la mejor opción", opinó la concelleira. Insistió también que el piso de Vigo es el mejor valorado de los siete que hay en toda Galicia.
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