| |  | | | | | Vista de la panificadora desde la praza do Rei. S. R. | | | |
Nunca una panificadora había unido tantas voces. “¡No al derribo de nuestra panificadora!” es el grito que suena en la web www.freewebs.com/salvemoslapanificadora/ para evitar que “el Ayuntamiento termine con unos de los grandes símbolos del Vigo industrial”, explican los autores de la página.
“Siguiendo los planes urbanísticos que serán llevados a cabo en nuestra ciudad, el Concello pretende derrumbar este memorable edificio dejando tan sólo los silos, sin darle la posibilidad de rehabilitación total como edificio destinado a la cultura”. Una opción que “como ciudadanos Vigueses, estamos hartos de que cada alcalde se guíe por el dinero y la especulación olvidándose de cualquier gusto estético en nuestra ciudad”.
Así, “pedimos al Ayuntamiento, que si de verdad quieren demoler un edificio emblemático vigués, que sea el del Ayuntamiento, que abran Vigo al mar de verdad (Con esto nos referimos a derrumbar el proyecto "Abrir Vigo al mar") o que desforren el hospital Xeral de esas placas verde cantoso”. Piden al alcalde, Abel Caballero, que “piense con la cabeza” y que “no apruebe planes urbanísticos modificando irremediablemente nuestra ciudad al más puro estilo hortera que ha caracterizado a nuestros concejales durante décadas”.
Este grupo de “vigueses comprometidos con la ciudad” se encuentra recogiendo firmas, tanto a través de Internet como de forma directa en apoyo a “un Vigo moderno e histórico, ambas cosas no son incompatibles, para levantar una gran ciudad con buenos cimientos. Unos cimientos que anidan en la historia y la panificadora es buena parte de ella”. Consideran que existen buenos ejemplos en Galicia y en el resto de España donde se han respetado los muros y la fachada de edificios importantes para destinarlos a fines lúdicos y educativos. Un buen ejemplo de ellos es el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo (Marco), que antes era una antigua cárcel y ahora se ha convertido en un referente de la cultura en la ciudad. Se pueden añadir otros como el antiguo hotel de Mondariz-Balneario o la fábrica de pan de Irala en Bilbao.
Historia
La panificadora, obra del arquitecto Manuel Gómez Román y los ingenieros Otto Wener y Jorge Buchl, fue construida en 1924 para fabricar harina y elaborar pan. Una función que desempeñó durante 60 años.
En un principio constaba del edificio de molinos, hornos para la elaboración de pan y cuatro silos para el grano. Con el crecimiento del negocio se construyen seis silos más y un edificio para almacenar sacos. La fábrica disponía también de parque móvil para talleres, gasolinera, reparto, pozo y central eléctrica.
En 1960 se construyó una tercera edificación para la fábrica de piensos y locales comerciales. Su superficie total era de 9.455 m2.
En 1981 la fábrica cerró, quedando en un “lamentable” estado de abandono “sin que ningún alcalde vigués trate de reformarla manteniendo el edificio íntegro”. Dado esta deplorable situación, hace unos años el edificio sufrió un incendio que perjudicó aún más a su infraestructura.
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