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Un total de 33 calles de la ciudad son, desde esta mañana, Zonas Acústicamente Saturadas. Así lo aprobaba hoy el pleno del Concello de Vigo tras la aprobación definitiva de la ordenanza de ruidos. Se trata de las vías García Olloqui, Castelar, Luis Taboada, Montero Ríos, Pablo Morillo, Areal, Pontevedra, Inés Pérez Cela, Colón, Isabel II, República Argentina, Travesía de Santiago de Vigo, Urzáiz, Rogelio Albalde, Churruca, Uruguay, Alfonso XIII, Roupeiro, Oporto, Heraclio Botana, Rosalía Castro, Cancerleiro, Serafín Avendaño, García Barbón, Isaac Peral, Lepanto, Iglesias Esponda, Cervantes, Gravina, Plaza de Compostela, Concepción Areal e Irmandiños.
La corporación dio luz verde al texto tras la presentación de varias alegaciones, entre las que destaca la de la Federación Provincial de Empresarios de Hostelería de Pontevedra, en relación con la adaptación de la denominación de actividades a las que se recogen en el catálogo de espectáculos públicos y actividades recreativas de Galicia, y con la imposibilidad del ayuntamiento de modificar los horarios comerciales. Las alegaciones de esta federación fueron estimadas parcialmente.
Por otra parte, se desestimaron las alegaciones de otros particulares y de la Asociación Viguesa contra el Ruido, aunque se incluye de oficio una cláusula para establecer un procedimiento de medición para el control de los ruidos con componentes importantes en bajas frecuencias, "especialmente molestos", y se prevé, según explicó la concejala de Medio Ambiente, Chus Lago, poder ampliar la denominación de ZAS a otra calles.
La declaración indica que en estas calles queda prohibida la apertura, modificación o ampliación de locales dedicados al servicio nocturno y que puedan provocar ruido que afecte a la vida de los vecinos. Por tanto, también se vetará la permanencia de las terrazas para café autorizadas en estas zonas en horario posterior a la media noche en horario de invierno, y más allá de las 2.00 horas de la madrugada, en horario de verano. Finalmente se impone a las tiendas '24 horas' la prohibición de expender bebidas alcohólicas desde las 22.00 horas hasta las 9.00 horas del día siguiente.
Las lanzas
Como ya es habitual en los plenos del concello de Vigo, en la nada breve sesión no faltaron las lanzas entre políticos de distinto color. El viceportavoz del Grupo Municipal del PP, José Manuel Figueroa, recriminó a los socialistas que hubiesen tardado "ocho meses para contestar a 3 ó 4 alegaciones", antes de llevar a pleno la aprobación definitiva de la ordenanza, y afirmó que su grupo votó a favor porque el texto "es el que ya dejó hecho el PP". "El PSOE boicoteó la ordenanza cuando estaba en la oposición y ahora presentan lo mismo", afirmó.
La edil de Medio Ambiente lamentó que el PP "tardó cuatro años en modificar tres artículos de la ordenanza, y la dejó sin terminar", al tiempo que insistió en que mantuvo reuniones "con todos y cada uno" de las asociaciones y colectivos afectados, además de con el Valedor do Cidadán, por lo que la ordenanza está "totalmente pactada".
Lago recriminó al grupo popular que hubiera tenido "guardadas durante nueve meses" las mediciones sonométricas "hasta que alguien tiró una bombona por la ventana", en referencia al incidente protagonizado por el responsable de un hostal en la zona de Churruca en noviembre de 2006 que, para protestar por el ruido que tenía que soportar, arrojó una bombona de butano por la ventana una noche de sábado.
Por su parte, la portavoz del Grupo Municipal del BNG, María Méndez, recordó la aportación de su grupo para la creación de una comisión municipal de ruidos y en la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas.
Además de esta ordenanza municipal, el pleno aprobó inicialmente, con los votos favorables del PSdeG y del BNG, la ordenanza reguladora de la carga y descarga. El PP votó en contra de esta norma, calificada por sus concejales de "farragosa y plagada de excepciones". Asimismo, se dio luz verde a la aprobación inicial de la ordenanza que regula las ayudas para la Inspección Técnica de Edificaciones. |