|  | | | | | Silvia MartÃnez, que escribió un poema en homenaje a su amiga, dice que lo que le pasó a Nuria 'fue un crimen'. | | | |
La familia de la joven de 22 años, Nuria Alén Fernández, vecina del municipio de Salceda de Caselas, fallecida el pasado martes, 48 horas después de haber acudido a dos ambulatorios y ser dada de alta en el hospital Meixoeiro, ha presentado una denuncia penal en el Juzgado Nº 1 de Ponteareas contra el centro hospitalario.
Una amiga de la joven, Silvia Martínez, informaba a Vm que Jonathan Pérez Romero recibió esta mañana el primer informe forense practicado en el momento en que asistieron a su esposa que, a pesar de no ser conclusivo, indica una contradicción, pues por una parte menciona que se trata de una muerte natural pero al mismo tiempo se detectó que los pulmones de Nuria estaban “encharcados de sangre”. Habrá que esperar de una semana a tres meses para conocer el resultado de la autopsia.
El delegado provincial del Servicio Galego de Saúde (Sergas), Juan Martínez Tejedor, aseguró esta mañana que, en principio, en la documentación del hospital vigués “no hay datos que nos hagan pensar que hubo una asistencia incorrecta”. De todos modos, afirmó que el servicio de urgencias del hospital vigués estará a disposición de la justicia, llegado el momento.
Todavía muy afectada por lo sucedido, la suegra de Nuria, Eusebia Romero, recordaba esta mañana a Vm que su nuera comenzó a sentirse mal el pasado domingo. Ese día se dirigió al Centro de Salud de O Porriño donde le hicieron un electrocardiograma, que no detectó ninguna anomalía. Al día siguiente, la joven seguía quejándose de unos dolores en la zona del tórax y por eso fue al Centro de Salud de Salceda donde le dieron un volante para ir al Meixoeiro. En este hospital le hicieron una analítica, un electrocardiograma y unas radiografías, tras lo cual le recetaron un Ibuprofeno para el dolor y un antibiótico. “Tenía unas ‘manchas’ en el pulmón y fiebre, pero la mandaron para casa”, afirma indignada.
El delegado provincial del Sergas insiste que el hospital desconoce las causas de la muerte de la joven y que será con la autopsia en la mano cuando podrán sacarse conclusiones al respecto. Martínez Tejedor argumenta que los facultativos que atendieron a la joven en el hospital vigués no encontraron ningún motivo que les hiciera pensar en el desenlace mortal.
La madre del marido de Nuria recalca que “si la hubieran dejado en observación en el Meixoeiro y hubiera fallecido allí” la situación cambiaría. Eusebia cuenta que Jonathan, que sólo tiene 21 años, “está destrozado y no quiere ni regresar al piso”. Ayer hizo un mes que Nuria y Jonathan acababan de mudarse para Salvaterra. Desde lo ocurrido, él y la niña de la pareja, de 16 meses, viven en la casa de Eusebia. “Ahora hay que tirar para adelante”, dice Eusebia, que teme que su hijo sufra una depresión porque, a pesar de su juventud, es la segunda vez que enviuda.
“Un crimen”
Silvia Martínez dice que lo que le pasó a Nuria “fue un crimen”. Silvia define a su amiga como una persona “que no esperaba nada a cambio de lo que hacía, estaba siempre ahí”, recordando que hace 15 días Nuria se encargó de cuidar a una de sus niñas “mientras yo estaba en el hospital con la otra”.
Silvia cuenta también que durante dos años compartieron piso y que Nuria comenzaría a trabajar en su tienda de frutas dentro de unos días. “Esperamos que se depure la responsabilidad y que si la culpa es del médico que lo echen del Meixoeiro para que algo así no vuelva a suceder”.
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