|  | | | | | Alicia Sampedro Fernández, una de las vecinas afectadas, 'muestra' que es lo que se vierte desde Ecocelta. | | | |
Los vecinos del barrio de Pontecóns, en la parroquia ponteareana de Pías, ya no aguantan más los olores procedentes de la empresa de abonos y fertilizantes ecológicos Ecocelta. Un problema que afecta también al barrio de Padrones/Chan da Gándara. Aparte de una recogida de firmas (más de 100), han interpuesto también una denuncia en el concello. Garantizan que no quieren que Ecocelta se vaya, sino que el problema se solucione.
Yago Couñago López vive en ese barrio y a pesar de que su casa está más lejos de la empresa, “el olor llega hasta abajo”. Este chico matizó que este es un problema de todos, “no es una cuestión política”. Dejó claro que no le interesa que Ecocelta se vaya de la zona.
Alicia Sampedro Fernández, otra de las vecinas afectadas, señaló que llevan por lo menos un año aguantando esta situación, aunque Gustavo Quiroga, hermano del propietario de la empresa, Sergio Quiroga, haya dicho a Vm que hace mes y medio que Ecocelta comenzó a trabajar con los lodos procedentes de depuradoras.
Según explicó esta vecina, a partir de las siete de la tarde, “ya no se aguanta el olor”. Alicia Sampedro Fernández admitió sin embargo que desde que se puso la denuncia “no trabajan tanto”. Hace 15 días “estuvieron aquí los de Tráfico” porque los camiones que salían de la empresa “dejaban” un hedor “impresionante”. Eso sin contar los vertidos que “cruzan” la carretera y “van” parar al monte.
María José Aguilera Paes corroboró las quejas de Alicia diciendo que los olores son diarios. La situación ha llegado a tal punto que los vecinos no pueden ni abrirse las ventanas. Esta moradora no está de acuerdo con lo que dicen en Ecocelta, que responsabiliza a la propietaria de una granja de pollos existente al lado de su empresa porque “normalmente es sólo un día que sientes ese olor, que es muy distinto del otro”.
María José comentó también que ella y los demás vecinos han hablado con el propietario de Ecocelta “varias veces” antes de decidirse por la denuncia. “Ahora”, añadió, “es él quién nos amenaza que nos irá denunciar y que gastará todo su dinero en echar todo el barrio abajo”. Gustavo Quiroga contestó a Vm que no sabe si su hermano llegó a hablar o no con los moradores, pero se rió de la presunta amenaza hecha por su hermano y garantizó que “nada de eso ocurrirá”.
Esta vecina manifestó también su preocupación por la calidad del agua del río, al que muchos vecinos suelen acudir en el verano. En su opinión, “habrá que llevarse el agua para analizar”.
Gustavo Quiroga dejó claro a esas dos vecinas –se encontraron hoy por la mañana, enfrente a la sede de Ecocelta- que el olor viene de la granja de pollo, “que no tiene licencia, mientras nosotros sí la tenemos”. Ante la acusación de que se están vertiendo residuos al río, subrayó que “es solamente agua, aunque esté sucia, y no va al río”. De todas maneras, “si quieren hacer una investigación, háganla”.
Quiroga dijo que aceptaba que en los primeros días hubiera olor, que “desapareció” al ponerse “la máquina” en funcionamiento. Destacó también que Ecocelta se ha gastado “muchísimo” dinero en la canalización. Los residuos “los metemos” en un lombrifiltro, una especie de pozo para donde van las aguas de toda la empresa (agua de la lluvia y de los lixiviadores que utilizan). El agua que sale al final “es sucia”, pero “no tiene olor”. Un hedor que se pudo apreciar en el líquido que salía de uno de los tubos existentes en la cuneta. En las próximas semanas comenzarán a utilizar otro filtro, que se encargará también de ‘eliminar’ el color del líquido.
Aparte de las quejas de los vecinos, desde ayer existe una ‘pintada’ en la carretera donde el mensaje es claro: “Fedores non, Ecocelta fora”. Quiroga dejó claro que la empresa “sabe” quienes son los autores y que el asunto está en manos de la Guardia Civil. Reconoció por otra parte que están preocupados, principalmente porque hay otros mensajes parecidos repartidos incluso en la autovía, algo que este periódico no pudo comprobar. |