| |  | | | | | 'Xocas' comenzó a soplar la gaita desde muy joven, a pesar de que su padre no quería porque temía que se enfermara. | | | |
Primero nació el músico, lo demás vino a complementar el amor que este vecino de Pazos de Borbén tiene por un instrumento que es, sin duda, el buque insignia de Galicia: la gaita. Xoaquín Míguez Rodríguez, conocido como ‘Xocas’, es un hombre con tantas historias que contar que facilmente podría escribir un libro.
Con 67 años, se define como músico desde que “comencei a soplar”. Una afición que le viene desde muy pequeño. Su padre ensayaba en casa con el grupo ‘Airiños de Pazos’. Sin embargo, recuerda que “no querían dejarme tocar porque tenían miedo de que me enfermara del pulmón”. Tuvo que hacerse él mismo su propio instrumento, es decir, “pequeñas gaitiñas” hechas con vejigas de cerdo, canas y sabugueiros.
A los 10 años formaría su primer grupo musical, ‘Los infantiles de las Muras’, donde tocaba con su amigo Marcelino Míguez Santoro (bombo) y su primo Edelmiro Míguez Rodríguez (caixa). De ese primer contrato, en el año 1949, “cobraríamos 45 pesetas a compartir entre los tres”, ríe. Xocas destaca que de los tres que constituyeron esa agrupación, solamente él sigue tocando en la actualidad, precisamente en ‘Os Quintelas’ de Redondela.
Una vida musical llena de anécdotas, como la que le pasó en el viaje a Brasil en el Alcántara. Todo comenzó cuando rompió la llave del camarote. “El encargado me dijo que me daría otra llave pero que se quedaría con la gaita que yo llevaba. Como tenía solamente 14 años me lo creí”. Al año siguiente, actuaría en el Centro Español de Salvador de Bahía para el ministro de Asuntos Exteriores. “No había un traje que me valiera porque era muy pequeñito y tuvieron que hacérmelo”.
Al regresar para Galicia siguió tocando en bailes y fiestas. Pero poco tiempo después volvió a marchar. Estuvo en Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Malta, Bermudas, Francia, Italia… Llevar tanto tiempo en ese mundo le permite decir, sin titubear, que la gaita gallega “tiene más calidad” que la escocesa "por el simple hecho de que da más notas”. “Gracias sobre todo a la labor de los artesanos, y también de los músicos”, continúa, actualmente se puede utilizar varias tonalidades en la gaita gallega, es decir, “en do, en re, en la, en sol, en fa…”.
Como compositor, es autor de diversas piezas, como por ejemplo ‘Muiñeira do Xocas’, ‘Jota do Xocas’, ‘Valse cada día máis’, ‘Jota para Eirín’ y ‘Breogán Jota’. Esta última, casualidades de la vida, la hizo para el hijo de la concejala de Cultura de Salceda, Teresa Pérez González.
El artesano
Estar en casa de Xocas significa entrar de lleno en el sistema de creación de la gaita gallega. De forma más profesional, construyó su primer instrumento a los 40 años, pieza por pieza. Su mujer, Monchita, le ayuda con la ‘ropa’. El trabajo de elaboración es completamente artesanal, por eso nunca quiso ampliar el taller que tiene porque “perdería su encanto”. En su opinión, “una gaita la tiene cualquiera, pero no un instrumento”.
Para hacer una gaita, Xocas puede utilizar varios tipos de madera, como es el caso del buxo galego, granadillo, ébano e incluso jacarandá. Comenta que todas las gaitas que elabora son anilladas en plata maciza, fundida por micro fusión. En total, una gaita tiene 13 piezas. Por otra parte, aportó una serie de innovaciones a la gaita como puede ser la ‘palleta de chaleco’ y un sistema de recogida del líquido que entra al soplar, “lo que evita la humedad en el fol”.
Tener una gaita hecha por ese hombre no es tarea fácil porque no trabaja para los comercios, más bien son los músicos quienes se las encargan. El proceso de elaboración puede llevar un mes y para comprarla hace falta desembolsar 1.200 euros. Uno de los artistas más famosos que pudo tocar y tener para sí un instrumento hecho por Xocas fue Nazario González Iglesias, más conocido como ‘Moxenas’. “Una gaita que es pieza única y hecha con fol de piel de oveja”. Xocas subraya que ‘Moxenas’ fue un “gran representante” de la música gallega. “Hoy en día, una calle viguesa lleva su nombre”.
De todo lo que contó, la frase que mejor define a este hombre es que él dice que “morrerei coa gaita na mán”. Esto porque para Xocas su carné de identidad tiene forma y figura: es la gaita. “Un instrumento que expresa el sentimiento de mi gente”.
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