|  | | | | | Judit Comes, encargada del curso, ante la mirada atenta de una parte de los 'alumnos'. | | | |
Atraer al cliente a través de los sentidos, sobre todo la vista y el olfato. Esa fue la razón que llevó a distintos profesionales a participar estos días en el curso de técnica de talla y decoración de frutas y vegetales organizado por la EFA-A Cancela, en As Neves. Y para los que puedan pensar que estas cosas interesan únicamente a las mujeres, la presencia ayer de un empresario de la restauración y del vicepresidente de la Asociación Gallega de Barman sirvieron para dar pruebas de todo lo contrario.
El empresario del sector de la restauración, Domingo Amoedo Amoedo, de Amoedo Fragueiro SL, señala que su preocupación es estar al día en la gastronomía de alta calidad “porque en definitiva se trata de sorprender al cliente y la buena mesa se hace sobre todo con la vista”. Por esa razón, confirma que “en cuanto tenga la oportunidad”, pondrá en práctica lo que ha aprendido. De todos modos, él es de los que piensa que este tipo de artilugios es para personas que tienen mucho gusto en el arte de comer, “porque esto aparte de quedar bonito, también es comestible”.
Al igual que los demás ‘alumnos’, Amoedo le dio formas a las frutas y vegetales utilizados durante el aula. De una manzana un pato, con la cáscara del tomate una flor, mientras que el pepino se convirtió en una hoja y la patata en un girasol. Dice que no es difícil hacerlo, lo único que se necesita “es coger el truco y tener paciencia, la verdad es increíble lo que se puede hacer”.
Judit Comes, que es especialista en técnicas chinas de talla, ambientación y decoración, comparte la opinión de su ‘alumno’ diciendo que “no es necesario ser un artista para hacer estas cosas”. Cualquier fruta o cualquier verdura permite dar alas a la imaginación, lo que realmente da trabajo es manejar las herramientas, sobre todo el cuchillo “pero de momento nadie se lastimó”. Judit se dedica profesionalmente a esta especialidad hace dos años y todo lo que sabe se lo debe a un maestro chino, aunque siempre tuvo mucha habilidad con los cuchillos.
Trucos y paciencia apartes, Bibiana Vázquez, de floristería viguesa Merchí, manifiesta que no tenía ninguna experiencia y por esa razón admite que dominar el cuchillo y la puya es complicado, “principalmente si quieres hacer las cosas con precisión”. Ella y Mercedes Calvo González se apuntaron a este curso con un objetivo muy claro, que es embelesar los grandes centros de flores añadiéndoles por ejemplo frutas.
El vicepresidente de la Asociación Gallega de Barman, Diego Mosquera, destaca que suele utilizar en sus cócteles sobre todo frutas tropicales y alguna que otra pieza de pepino. Éste no es un mundo desconocido para Mosquera que recuerda que una de las piezas más complicadas que hizo fue hacer un murciélago utilizando como molde una sandía. “Tardé bastante tiempo porque no tengo la misma habilidad que Judit”, admite, sobre todo porque “lo más complicado es la talla, no las figuras”.
| Judit Comes es especialista en técnicas chinas de talla, ambientación y decoración. |
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