| |  | | | | | Los abuelos del Centro de DÃa de As Neves visitaron esta mañana las instalaciones de la EFA-A Cancela. R.D. | | | |
Los usuarios del Centro de Día de As Neves vivieron ayer una jornada diferente en la que pudieron aprender y compartir, con los alumnos de Panadería, Pastelería y Confitería del Centro de Formación Profesional de la EFA-A Cancela de este municipio, formas distintas de cocinar.
La mayoría visitaba por primera vez la EFA-A Cancela, sin embargo para un par de ellos regresar a estas instalaciones, después de tanto tiempo, "fue una maravilla", dijo Carmen. Tras colaborar en la elaboración de una tarta de chocolate, Carmen contó a este periódico que estudió en este centro "por poco tiempo y venía cuando podía ya que había que ayudar en casa". Todavía recuerda como eran estas instalaciones y por eso afirmó que "cambiaron muchísimo", refiriéndose por ejemplo a la entrada por la que se accede al centro. En cuanto a la jornada destacó que intentará hacer en casa la tarta que aprendió "porque a mis nietos les gustan mucho esas cosas".
Pero esta fue principalmente una jornada en la que los mayores y los jóvenes alumnos de este centro formativo compartieron conocimientos. Éste fue el caso de Cristina Domínguez, quien señaló que les preguntó qué tipo de postres hacían antes, y tuvo una grata sorpresa al descubrir que "algunos los conocía y otros no". Algo que también quedó evidente, las distintas formas en las que los abuelos solían cocinar "porque mientras ellos lo hacían en horno de leña y manualmente, nosotros utilizamos las máquinas".
La educadora social, Rosa Míguez, explicó que el principal objetivo al realizar esta actividad es dejar claro "que el Centro de Día es un centro abierto a la comunidad". Lo que se pretende, en definitiva, es cambiar el concepto que se tiene de este tipo de instituciones "ya que los usuarios pertenecen a este entorno y por lo tanto tienen que vivir y participar de el".
Según Rosa, esta iniciativa no deja de ser también una "actividad intergeracional" porque de un lado están los alumnos, que son muy jóvenes, y del otro ellos, las personas mayores que frecuentan el centro de día. Una experiencia única en la que "los estudiantes preguntaron sobre todo cómo se hacía el pan de maíz y los abuelos les contaron que hacían roscones y chulas, entre otros postres".
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