|  | | | | | El único bar de la parroquia de Angudes, la carretera lo dejó del otro lado de la vÃa. R.D. | | | |
Dividir una parroquia, de manera que el único bar de la zona queda del otro lado de la carretera, y obligar a los vecinos a andar por lo menos unos 500 metros en dirección a una parada de autobús que, para colmo, queda en una curva. Eso fue lo que les costó a los vecinos de Angudes, en Crecente, 'recibir' la modernidad, cuando hace 5 años se inauguró la nueva PO-400.
La parroquia tiene 54 casas habitadas, aunque los barrios más afectados son el de Carreira y el de Saboy. En el primero, aunque es cierto que en la actualidad viven 7 vecinos, la mayoría es gente mayor "y que no tiene otro medio para desplazarse, aparte del autobús, y la parada que había aquí ahora ya no se utiliza", comenta una vecina que vive en el barrio de Carreira y que prefiere no identificarse.
Ovidio López es el propietario del Bar López hace 15 años y sin pelos en la lengua dice: "Al único bar que hay en el pueblo lo han arruinado con esa carretera". López expresa que los vecinos han dejado de frecuentar el establecimiento o vienen menos, principalmente los que tienen más edad, "porque es muy peligroso cruzar esta vía, que tiene tres carriles".
López todavía recuerda que la antigua carretera pasaba justo delante de su bar y cuando comenzaron las obras "nunca les exigimos nada, porque lo cierto es que se llevaron el terreno y no se les cobró nada". El local llegó a contar también con una tienda "pero se ha dejado porque no daba para gastos". El propio bar "tampoco no me da para pagar los impuestos y estoy seguro que en el momento que yo me jubile, el bar terminará por cerrar".
Nelda Rosa, que vive en el barrio de Saboy, cuenta que la pista que va hacia su casa es un "peligro", por eso "yo misma he resbalado muchas veces". Es un camino que lleva por lo menos cinco años sin arreglar. Esa misma vecina señala que una ambulancia "no tiene condiciones" de llegar hasta las casas, de ahí que la única solución es subir al enfermo en camilla hasta la vía principal. El panadero, de momento, todavía acude a repartir el pan tres días a la semana, "pero mi hijo si quiere comer pan fresco tiene que ir al bar", y la vendedora de la fruta "hace tiempo que no viene", sin embargo "ella me viene a buscar aquí porque si no llego arriba muy cansada y por lo menos tenemos que tener algo de fruta, ¿no?".
Pedro Rodríguez también opina que "esta carretera quedó mal, aunque quien se lo está pasando peor es sin duda el propietario del bar". Este vecino destaca irónicamente que los accesos de entrada y salida a la parroquia a la carretera principal son un 'ejemplo' de la 'profesionalidad' "porque la gente que hace obras como estás van con el dinero a otra parte".
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